<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Columnas blancas &#187; Fátima Zulategui</title>
	<atom:link href="http://www.columnasblancas.com/category/fatimazulategui/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.columnasblancas.com</link>
	<description>Blog de opinión sevillista</description>
	<lastBuildDate>Mon, 06 Feb 2012 23:25:59 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8.2</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>No me gustan las despedidas</title>
		<link>http://www.columnasblancas.com/2011/01/25/no-me-gustan-las-despedidas/</link>
		<comments>http://www.columnasblancas.com/2011/01/25/no-me-gustan-las-despedidas/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 25 Jan 2011 10:17:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fátima Zulategui</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fátima Zulategui]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.columnasblancas.com/?p=3348</guid>
		<description><![CDATA[No me gustan este tipo de escritos, no se me dan bien, siempre hay una última cosa que decir, es imposible hacer un justo y buen memorándum de un ser humano. Y yo hoy no voy a intentarlo, debería haberlo hecho en vida, y no armarme ahora de valor. Pero Agustín, te prometo, y esto [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">No me gustan este tipo de escritos, no se me dan bien, siempre hay una última cosa que decir, es imposible hacer un justo y buen memorándum de un ser humano. Y yo hoy no voy a intentarlo, debería haberlo hecho en vida, y no armarme ahora de valor. Pero Agustín, te prometo, y esto no es demagogia, que considero que se ha ido una figura digna de elogio, de recuerdo, de estas que ficha el Monchi del cielo en época de cómo él mismo dice, el mismo trabajo pero más suerte.</p>
<p style="text-align: justify;">Nos conocemos de ocasiones contadas, me presentaron ante ti en la celebración de la campaña de abonados del Sevilla, meses después te llamé como becaria y me trataste como si el mismo Anés y Álvarez de Castrillón te llamara. No tenías prisa ni necesidad de apuntes delante, facilitabas fotos a la redacción a la hora prometida, algo no muy corriente en mi futura profesión. Además, te encantaba lo que hacías. Y se notaba. Querías que se entendieran las cosas bien, que viéramos que no habías dejado fleco suelto, que te habías informado y documentado, que todo pasa por algo, que estabas contando verdades, que estabas reescribiendo la historia. Que estabas haciéndole honor al recuerdo y a los actos del pasado.</p>
<p style="text-align: justify;">Meses atrás conseguiste que la Copa del Rey se viniera por siempre a nuestras vitrinas. Esa Copa, muy en parte, es tu forma de dejar huella en las entrañas del Ramón Sánchez Pizjuán. Llámalo karma, llámalo como quieras.</p>
<p style="text-align: justify;">Para los que no lo sepan, esta copa sólo se da en propiedad en dos casos puntuales, y de esta forma extraordinaria, tan sólo se ha dado en tres ocasiones. Hace más de 35 años que nadie se ha acogido a esta medida y fue la primera de ellas, en 1936, por ni más ni menos que la última Copa de la República.</p>
<p style="text-align: justify;">Agustín tenía muchas muchas intrahistorias que contar. Se sabía las conexiones internas de todos los por qué, el por qué del Real del Betis, el por qué de las escrituras datadas con anterioridad a 1905, el por qué de un color. Demostraba cómo el Sevilla había ayudado desde sus inicios al desarrollo de los equipos andaluces. Claro ejemplo, el Carranza como trofeo de verano que aportaría dinero al club y a la ciudad.</p>
<p style="text-align: justify;">Agustín era sevillista de pies a cabeza, también historiador, cosa que le iba haciendo más sevillista, y más henchido mi orgullo en consonancia. Era el más vivo ejemplo, y no los títulos, de que somos un equipo digno de ser amado.</p>
<p style="text-align: justify;">Se ha ido una gran persona. Descanse en paz.</p>
<p style="text-align: right;"><strong><span style="color: #800000;">Fátima Zulategui</span></strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.columnasblancas.com/2011/01/25/no-me-gustan-las-despedidas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>No hay héroes ni villanos</title>
		<link>http://www.columnasblancas.com/2010/04/26/no-hay-heroes-ni-villanos/</link>
		<comments>http://www.columnasblancas.com/2010/04/26/no-hay-heroes-ni-villanos/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 26 Apr 2010 16:53:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fátima Zulategui</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fátima Zulategui]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.columnasblancas.com/?p=2355</guid>
		<description><![CDATA[Sólo quería contarte un secreto. Uno íntimo, como todos los secretos, pero ruidoso, tanto, que hoy no puedo irme a dormir sin confesártelo. Me has hecho daño. No me ha gustado cómo has hecho las cosas, sobre todo hoy, más que nunca hoy. Me dejé llevar por ti, es cierto, y quizás te di demasiada [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Sólo quería contarte un secreto. Uno íntimo, como todos los secretos, pero ruidoso, tanto, que hoy no puedo irme a dormir sin confesártelo. Me has hecho daño. No me ha gustado cómo has hecho las cosas, sobre todo hoy, más que nunca hoy. Me dejé llevar por ti, es cierto, y quizás te di demasiada responsabilidad incluso antes de saber dónde estaban tus límites. Pero no pude evitarlo, era cuestión de todo o nada, y aun sabiendo que uno podría convertirse en el asesino, y el otro, en el que va a morir, preferí que tú me mataras; antes de coger yo, mi propia espada. Como compañero recorrimos mil caminos mientras a veces se me escapaba: “ya no puedo irme con otro, te he desnudado demasiadas veces”. Tuvimos días de gloria, montañas rusas, excesos, malditos gurús, noches en vela, bailes nupciales, brindis, orgullos que se salían de la camisa. Tuvimos rascacielos llenos de ascensores que no hacían sino subir y subir sin mirar hacia abajo, sin perder el equilibrio, sin ser conscientes de que siempre hay un último piso. Y bajamos dos peldaños dándonos cuenta de lo alto que habíamos escalado, despacito, con filosofía, sin miedo al paso de los años. Es importante dejar la puerta entreabierta, para seguir discerniendo si es de noche o es de día, para no perder el rumbo, por mucho que digan ellos, ambos sabemos que este sueño sigue vivo aquí adentro.</p>
<p style="text-align: justify;">Nada es constante, excepto el cambio. Y yo, yo estoy dispuesto a cambiar contigo; pero es importante que recuerdes que esto es cosa de dos, que estamos juntos porque nos deseamos, porque seguimos siendo libres. Si pasamos ese centímetro, si sobrepasamos la distancia adecuada y te olvidas de mí cuando comienzan las plegarias, estaremos perdidos y ya no habrá motivo de batalla. Quiero luchar contigo, déjame caer contigo. Déjame creer que lo hemos intentado todo, que hemos muerto a nuestra manera. No me importará, te seguiré queriendo igual, seguiré cantando ese himno con el mismo orgullo del primer día, y mi camiseta, más blanca que nunca, recorrerá lo que sea necesario para estar a tu lado.</p>
<p style="text-align: justify;">Sólo si tú quieres, sólo si tú me dejas.</p>
<p style="text-align: right;"><strong><span style="color: #800000;">Fátima Zulategui</span></strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.columnasblancas.com/2010/04/26/no-hay-heroes-ni-villanos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Hoy es un día triste</title>
		<link>http://www.columnasblancas.com/2010/03/24/hoy-es-un-dia-triste/</link>
		<comments>http://www.columnasblancas.com/2010/03/24/hoy-es-un-dia-triste/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 24 Mar 2010 14:53:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fátima Zulategui</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fátima Zulategui]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.columnasblancas.com/?p=2221</guid>
		<description><![CDATA[
Hoy es un día triste para el sevillismo. Nadie, ningún sevillista, debe alegrarse por lo que ayer le pasó a Manolo Jiménez. Puede que no estuvieras de acuerdo con su forma de entrenar y desearas que se fuera, pero no te puedes alegrar al ver esas imágenes de un sevillista destrozado que ya no sabe [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" style="border: black 3px solid;" title="Cese" src="http://www.columnasblancas.com/images/cese.jpg" alt="" width="400" height="197" /></p>
<p style="text-align: justify;">Hoy es un día triste para el sevillismo. Nadie, ningún sevillista, debe alegrarse por lo que ayer le pasó a Manolo Jiménez. Puede que no estuvieras de acuerdo con su forma de entrenar y desearas que se fuera, pero no te puedes alegrar al ver esas imágenes de un sevillista destrozado que ya no sabe cómo aferrarse a esta afición. Él sólo quería ser recordado en letras de oro en el club al que le ha donado su alma en vida, sólo quería terminar un ciclo que pudiera ser contado a sus nietos. Desde el principio recibió rencores y recelos, quién es éste de Arahal que va a dirigir a mi equipo de Champions. Pero los resultados, siempre los resultados, callaban bocas, periódicos y tertulias de radio. Qué sufrimiento debe ser depender siempre de un partido, que tu sevillismo no valga como aval y que el hecho de ser ahora grandes, actúe como goma en la cabeza de tantos sevillistas de a pie.</p>
<p style="text-align: justify;">No somos amigos, una vez nos presentaron y recuerdo que la siguiente vez que te vi recordabas mi nombre, algo que me sorprendió en este mundo “estelar” del fútbol donde si no llevas cargo, ni siquiera se molestan en mirarte. Humilde, ésa era la palabra, y como un niño te seguías sonrojando con elogios evadiéndolos al decir que las victorias eran de todos. Es cierto, Manolo, las victorias son de todos. Pero las derrotas también. Y ayer por la noche perdimos todos cuando Monchi dio la noticia con esa voz quebrada de tener que despedir a alguien que comparte el mismo sentimiento que tú: amar a este club por encima de todas las cosas.</p>
<p style="text-align: justify;">Hoy es un día triste. Más triste que los días de lluvia austral que caían como cataratas en Sevilla. Hoy el Himno de Fasane suena más melancólico que nunca y la bandera de cien historias ondea a media asta en la grada más alta del Pizjuán. Hoy hemos comprobado la dureza de habernos convertido en un club grande, en un club donde lo que sientes por dentro ya no es lo más importante. Hoy Jiménez recoge su maleta azul del vestuario para salir por la puerta pequeña de un estadio convertida, por un segundo, en la Puerta del Príncipe de la Maestranza.</p>
<p style="text-align: justify;">Porque yo, mister, te agradezco desde estas humildes letras que te hayas dejado caer por aquí, que hayas cuidado a mi Sevilla de la mejor forma que has podido hacerlo. Porque cuando lo has dado todo, no estás obligado a dar nada más. Y tú, puedes estar orgulloso de eso. Gracias por haber remado en nuestro barco, gracias por no habernos abandonado cuando tuviste la posibilidad, por ser un puto loco enamorado de las once barras blanquirrojas. Gracias por darle un poco de literatura a este mundo del fútbol, por demostrar que queda un diminuto hueco para el romanticismo.</p>
<p style="text-align: justify;">Te deseo toda la suerte del mundo en este nuevo viaje que emprenderás. Cerca, lejos, eso no importa. Tu visita no ha sido en vano, has sido el mejor novio para olvidar el desprecio del anterior. Nos has devuelto ese cariño que un día entregamos a otros y no supieron valorar. Por ti nos hemos vuelto a sentir arropados olvidando por un tiempo que este césped está compuesto por mercenarios. Porque teníamos un ambicioso plan, que consistía en sobrevivir, y viniste para agarrarnos fuerte de la mano diciendo que no pasaba nada. No ganamos cinco títulos contigo, pero hemos ganado algo mejor aún: volver a creer en nosotros mismos.</p>
<p style="text-align: justify;">Por eso hoy es un día triste. Y por eso siempre recordaremos lo que nos has dado. Gracias por todo, Jiménez, gracias por todo lo que no has pedido a cambio.</p>
<p style="text-align: right;"><strong><span style="color: #800000;">Fátima Zulategui</span></strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.columnasblancas.com/2010/03/24/hoy-es-un-dia-triste/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Carta del lector</title>
		<link>http://www.columnasblancas.com/2010/01/17/carta-del-lector/</link>
		<comments>http://www.columnasblancas.com/2010/01/17/carta-del-lector/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 17 Jan 2010 22:15:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fátima Zulategui</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fátima Zulategui]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.columnasblancas.com/?p=1968</guid>
		<description><![CDATA[Esto no es una carta víctima, nunca tuvo orgullo ni piedad. No pretendas sacarla de contexto, ni buscarle rencores por las esquinas de sus comas; no pretendo herirte, ni descubrirte algo que siempre supiste que eras. Podría decirte cateto, o fácil, o simple y sencillamente ignorante. Pero caería en la trampa, de jugar con los [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Esto no es una carta víctima, nunca tuvo orgullo ni piedad. No pretendas sacarla de contexto, ni buscarle rencores por las esquinas de sus comas; no pretendo herirte, ni descubrirte algo que siempre supiste que eras. Podría decirte cateto, o fácil, o simple y sencillamente ignorante. Pero caería en la trampa, de jugar con los mismos dados con los que tú tiraste primero. Sólo permíteme pasarte el bolígrafo para facilitarte la mecánica tarea que te pondrás a hacer después de lo pasado esta noche, el libro que te dieron el día que aprendiste que amar lo tuyo, era algo muy rural para este mundo tan globalizado. Cambiando la lupa de la objetividad por la de la subjetividad, conseguiste gancho entre los lectores y respeto para tus compañeros; de vez en cuando alguna que otra crítica hacia tu persona, que no hacían sino acrecentar tu mirada de lince en extinción. Podrías haber aspirado a comprender la responsabilidad que tienes por escribir cada día para miles de personas, o reflexionar el ciclo de tu objeto de estudio: el por qué de una crisis, las causas para una solución. Pero no, era demasiado complicado, un camino de minas que no estabas dispuesto a escrutar. Para qué ir en contra del sistema, si el sistema fue el primero que te abrió de par en par, las puertas de su casa.</p>
<p style="text-align: justify;">A mí, particularmente, me duele ver cómo hay mucha gente que padece tus palabras, incluso llega a despreciar aquello que siempre fue glorioso; pero no les culpo, ya sabes lo que dijo Goebbels, “una mentira mil veces repetida, se convierte en verdad”. Así que ánimo, continúa con tu cometido y escribe que nunca nos robaron en el partido del jueves; que tenemos presupuesto suficiente para competir con plantillas como Madrid o Barcelona; que este año está siendo un fracaso; que todo fue un sueño; que la culpa la tiene únicamente el entrenador; que las lesiones no justifican nada; que la Copa África no es motivo suficiente; que lo de Sergio Sánchez estaba programado; que ya hemos dejado de luchar; que los culés no nos tenían ansías tras su primera caída; que su once no fue el mejor que tenían; que ya tenemos obligatoriamente que ganar la Copa. No te alegres porque tu ciudad prospere, no te atrevas a alentar al equipo que compartió contigo tu niñez. Y sigue así, porque así siempre serás, el provinciano que siempre fuiste y que jamás reconociste. Por no saber otear más allá de los dos clubes multimillonarios, simplificar la maravillosa vida a dos colores, infravalorar tu oficio y no amar lo que estaba cerca, porque estabas tan cerca, que no tenías el valor para mirarnos.</p>
<p style="text-align: right;"><strong><span style="color: #800000;">Fátima Zulategui</span></strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.columnasblancas.com/2010/01/17/carta-del-lector/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>26 de Octubre, tercera parte</title>
		<link>http://www.columnasblancas.com/2009/11/03/26-de-octubre-tercera-parte/</link>
		<comments>http://www.columnasblancas.com/2009/11/03/26-de-octubre-tercera-parte/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 02 Nov 2009 22:49:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fátima Zulategui</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fátima Zulategui]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.columnasblancas.com/?p=1586</guid>
		<description><![CDATA[Tuviste toda la gloria entre tus manos, rendida, a tu maltrecha rodilla manchega. Pero nunca supiste asumirlo como un regalo del pasado, sino como un reto del presente que quizás llegue algún día. Leíste mal las cartas de John Kramer, amigo, y caíste en su trampa como una víctima más de un pecado capital. El [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Tuviste toda la gloria entre tus manos, rendida, a tu maltrecha rodilla manchega. Pero nunca supiste asumirlo como un regalo del pasado, sino como un reto del presente que quizás llegue algún día. Leíste mal las cartas de John Kramer, amigo, y caíste en su trampa como una víctima más de un pecado capital. El Karma salió a la luz para devolverte cada detalle que no supiste valorar, y te achaca cada 26 de octubre como un despertador que no necesita pilas para funcionar. Preferiste el camino rápido, el de las monedas de oro a cambio de un beso traidor. Tampoco tuviste valor para contárnoslo, y tampoco supiste qué decir para remediarlo. Te dejaste llevar por la gloria si pensar en lo convenida que es, te fuiste dejando la ropa porque no tenías dónde meter, tanto dinero en una maleta de alquiler. Porque tú preferiste calor de calefacciones y lágrimas de cristal; porque era más fácil llegar a la cama, sin ganas de pensar. Pensaste que serías más listo que los demás, y ahora rascas resquicios de orgullo por las esquinas del Pizjuán. Quitaste la bandera del mástil y la escaneaste para tu curriculum: “yo estuve allí, todo eso pasó, gracias a mí”. Pero estupidez del necio que cree más de lo que merece, vanidoso aquel que no confió en Manolo Jiménez. Te diste cuenta que ser valiente no es sólo cuestión de suerte; y percibiste que ser agradecido, sí que es de bien nacido. Pudiste joder, pudiste encantar, pero nunca pudiste negociar tu otra mitad. Rompiendo cada punto del tratado del amor, creíste que por ser el mejor, todo lo demás se evangelizaría en vapor. Y ahora alguien te robó en la cárcel, alguien te visitó sin apenas avisar antes. Se llevó tu don de ganador, tu futuro brillante, tu sombra que había que tocar con guantes. Contrataste a policías y me cuentas que aún no han podido adivinar quién fue, sin saber que al que buscaban, siempre había sido a ti mismo. No sé si éste será tu último acto, pero ahora has empeorado, ahora ya te han olvidado, será que les ha ido bien…ellos apostaron por luchar y tú, te rendiste al ganar.</p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #800000;"><strong>Fátima Zulategui</strong></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.columnasblancas.com/2009/11/03/26-de-octubre-tercera-parte/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Tú y yo</title>
		<link>http://www.columnasblancas.com/2009/08/27/tu-y-yo/</link>
		<comments>http://www.columnasblancas.com/2009/08/27/tu-y-yo/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 27 Aug 2009 09:33:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fátima Zulategui</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fátima Zulategui]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.columnasblancas.com/?p=1166</guid>
		<description><![CDATA[Tú eres, yo siento; tú acudes, yo voy; tú te alegras, yo vivo; tú aplaudes, yo animo; tu asientes, yo escucho; tú pagas, yo espero; tú ganas, yo triunfo; tú quieres, yo amo; tú coges el tren, yo cojo el avión; tú empiezas, yo sigo; tú te caes, yo me levanto; tú proclamas las victorias, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Tú eres, yo siento; tú acudes, yo voy; tú te alegras, yo vivo; tú aplaudes, yo animo; tu asientes, yo escucho; tú pagas, yo espero; tú ganas, yo triunfo; tú quieres, yo amo; tú coges el tren, yo cojo el avión; tú empiezas, yo sigo; tú te caes, yo me levanto; tú proclamas las victorias, yo enorgullezco las derrotas; tú sabes que existe el domingo, yo necesito el domingo; tú crees, yo afirmo; tú sueñas, yo cumplo; tú abandonas, yo lucho; tú te vas, yo permanezco; tú envidias, yo sonrío; tú vistes, yo llevo; tú me necesitas, yo soy independiente; tú bosquejas, yo actúo; tú haces ruido, yo creo música; tú te apagas, yo echo más leña; tú rozas, yo toco; tú hueles, yo pruebo; tú miras, yo saboreo; tú apareces, yo no me muevo; tú subrayas, yo estudio; tú recuerdas, yo no sé olvidar; tú maquillas, yo soy veraz; tu escondes, yo enseño; tú juegas, yo creo; tú lloras de rabia, yo lloro de amor; tú eres mucho de pocos, yo soy poco de muchos; tú presumes, yo callo; tú eres un intento, yo soy un señor; tú eres mortal, yo soy eterno; tú no sabes de dónde vienes, yo sé a donde voy; tú no conoces al orgullo, yo nací con él; tú no puedes dormir, porque yo te quito el sueño; tú no tienes pasión, yo estoy de luna de miel; tú vas hacia el sur, yo voy hacia el norte; tú estás acompañado, yo estoy formado; tú eliges, yo no me equivoco; tú confundes, yo enamoro; tú eres amigo de la ignorancia, yo ruego no conocerla; tú coges el bolígrafo, yo escribo; tú eres compadecido; yo soy competente; tú visitas cuando ganas, yo nunca falto cuando se pierde; tú te ahogas, yo ya buceo; tú copias, yo pienso; tú vives al acecho, yo vivo sin espejo; tú pruebas, yo acierto; tú no conoces la palabra “afición”, yo te la muestro cada partido; tú inviertes en quimeras, yo ya pagué la hipoteca; tu vives en el ayer, yo busco el mañana; tú no tienes pasado, yo hago historia; tú eres sentimental, yo soy apasionado; tú lo creíste ver, yo vivo con él; a ti te engañaron, a mí me lo contaron; tú eres bético, y yo, soy Sevillista.</p>
<p style="text-align: right;"><strong><span style="color: #800000;">Fátima Zulategui</span></strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.columnasblancas.com/2009/08/27/tu-y-yo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

