por Ricardo Villena | 29 Febrero 2012
Siempre hablamos (en este caso escribo) de lo importante que es para nuestro Club la misión, la labor del mister, de la afición, incluso la labor continuada de los consejeros o del Presidente, o del responsable de marketing o incluso director deportivo del Sevilla Fútbol Club.
Pero no es menos cierto que por su trabajo sordo, mudo, en silencio, sin ruido, constante, sin prisa ni pausa, trabajo de corazón, con sentimiento… es por lo que muchas veces no le prestamos (al menos el sevillista de “a pie” que es donde yo me encuentro) la atención y el mérito que se merecen. Y me refiero AL ALMA del Sevilla Fútbol Club, o lo que es lo mismo …a sus Peñas, a todas la Peñas sevillistas del Mundo.
Todos nos consideramos más sevillistas que nadie, todos llevamos un entrenador dentro para hablar los pro y contras de tal o cual partido, otros muchos se dedican (porque es su trabajo) a dejarse “la piel” por su Club…pero otros …otros se dejan el alma.
Porque alma es buscar primero y pagar después el alquiler de un local todos los meses, el agua, la luz, los impuestos que procedan, el desarrollar actividades semanales, mensuales, anuales…alma es la lotería de Navidad, alma es los autobuses los días de los partidos, alma es convencer a su entorno para llenar un estadio en días difíciles de frío , de males resultados, en días que nuestro equipo necesita empuje y ayuda.
Alma es tener que abrir todos los días la persiana del sevillismo llueva o haga sol para hacer más grande al Sevilla Fútbol Club.
Alma es pagar la misma cuota ya sea con tu equipo en Segunda división o con tu equipo en Liga de Campeones.
Por todo ello mi reconocimiento más sincero, mi admiración y mi ánimo a esos miles de peñistas anónimos que conformáis un pilar fundamental de sevillismo permanente.
Hago extensible mi reconocimiento a la Federación de Peñas del Sevilla Fútbol club, y a su Presidente.
Nada más y nada menos y recuerda, ¡Sé feliz, sé del Sevilla!.


