por Agustín Rodríguez | 31 Agosto 2010

El manido dicho vuelve a la más palpitante actualidad, dentro del vestuario del Sevilla.
Una noticia buena y otra mala.
La buena, la renovación de Luís Fabiano. Sin duda el mejor fichaje que hemos hecho esta temporada. Después de haberlo tenido casi perdido por las ofertas de Olympique de Marsella, Schalke 04 y Tottenham. Ayer nos dicen que Luís Fabiano se queda.
Nos llenó de alegría porque con sus virtudes y sus defectos, el brasileño es y ha sido uno de los mejores delanteros goleadores que ha tenido el Sevilla a lo largo de su historia.
No en vano ocupa actualmente el lugar 5º de la tabla de goleadores del Sevilla, tras Guillermo Campanal, Arza, Araujo y Kanouté. Habiendo rebasado a Suker, Baby Acosta y Doménech.
Luís Fabiano, está a punto de llegar a los 100 goles y a los 200 partidos. Todo un record si nos atenemos que está ha sido su 6ª temporada en el Sevilla.
No es menos cierto que el Consejo del Sevilla, habrá tenido que subir los emolumentos del jugador- cosa totalmente lógica cada vez que se amplia contrato- Otro detalle que creo que es positivo es el hecho de que la bajada de su cláusula de rescisión no baja en consideración a como está el mercado, pasar de 30 a 20 millones de euros, cuando el Sevilla pedía 18 por su pase.
En una palabra un buen negocio…a priori.
La mala noticia ha sido la cesión al Cartagena del canterano Cala. Para mí al menos Cala es el heredero natural del mejor Sergio Ramos. Con la cabeza mejor “amueblada” y con un futuro sensacional por delante.
Los intentos del Barcelona y otros equipos grandes de Europa, no iban en balde.
Juan Cala es un enorme jugador.
Es cierto que ni lo perdemos, ni tenía sitio en estos momentos en el equipo titular, lo primero un hecho incontestable, lo segundo según la opinión de Antonio Álvarez.
Creo que a lo largo de la temporada nos acordaremos repetidamente del lebrijano.
Me gustaría no tener que acordarme, sería buena señal, pero la polivalencia de Cala, el descaro en el juego de esté jugador, podría ser muy provechoso para una temporada que se nos presenta larga y con muchos partidos.
La ley del fútbol marca como premisa que para que un joven canterano triunfe, hay que darle además de confianza muchos partidos y al parecer Antonio Álvarez no estaba por la labor.
Ojalá tras su paso por el Cartagena, Juan Cala vuelva a Sevilla en olor de multitud y con un puesto asegurado en el primer equipo.
Solo un pero. Quizás se ha esperado demasiado, pero el canterano podía ser titular en cualquier equipo de la máxima categoría del fútbol en España, y eso podría jugar a su favor cuando vuelva.
Agustín Rodríguez



