por Agustín Rodríguez | 28 Agosto 2010
Cuando Del Nido hizo las primeras declaraciones en torno a que había llegado la hora de solucionar el tema de los ingresos por televisión, varios presidentes de la primera línea del fútbol español se desmarcaron por el supuesto frente que se abría frente a los dos poderosos: Real Madrid y Barcelona que se llevan el 80% del pastel de dichos ingresos.
Entendí que estos desertores no querían ponerse en contra de los poderosos porque “daviles” que se quieran enfrentar a “goliatses” hay muy pocos. Ya saben: nos ceden a jugadores, nos meten mucho dinero en caja cuando jugamos en casa ante ellos, etc. etc.
Estoy seguro que el reloj de la presencia de José María Cruz en la vicepresidencia de la LFP, comienza a dar frutos.
De momento ya hay un borrador que han firmado 18 de los 20 clubes de primera división.
Algo es algo.
Lógicamente no hace falta decir quienes no han firmado: Madrid y Barcelona.
Esta comisión ya están marcando las pautas.
Exigir al ente televisivo afectado la subida de los 630 millones actuales a 900.
Marcar la temporada 14-15, para que este borrador entre en vigor.
El porque fijan la fecha a tan largo plazo, es obligado porque hay club que tienen compromisos firmados con los poseedores de los derechos hasta el final de la temporada 13-14.
El reparto de la tarta televisiva sería el siguiente:
360 millones de euros fijos para repartir entre los 20 clubes de 1ª, con lo cual ya de entrada cada club recibiría 18 millones de euros.
225 millones en concepto de “pinchazos” y pruebas de audiencia.
180 millones en concepto de la clasificación, llamémosle “histórica” durante las cuatro últimas temporadas.
135 millones en concepto de la última clasificación conseguida.
El planteamiento me parece genial y equitativo, ningún club cobrará menos de 22-24 millones de euros.
Eso es un respiro para todos.
Lo mejor del tema es que las medidas de presión van a comenzar ya esta misma temporada.
Si Real Madrid y/o Barcelona, se niegan a firmar en acuerdo, los 18 clubes firmantes, se negarán a que cuando jueguen de local ante estos dos clubes, no permitirán la entrada de las cámaras de televisión.
Para los dos poderosos comienzan los dolores de cabeza y para Mediapro también.
Agustín Rodríguez



