por Alejandro González-Serna | 20 Agosto 2010
De acuerdo que tras el palo en Braga no están los ánimos como para hablar de celebraciones, pero es un tema que deberíamos tener más o menos claro a estas alturas.
La Supercopa de España, manque a muchos les pese, es un TITULO. No es ningún bolo veraniego por más que los perdedores siempre traten de restarle importancia.
Como título que es, engrosa las vitrinas, da prestigio y por lo tanto, debe celebrarse y presentarse formalmente en el ayuntamiento para orgullo de la ciudad
Puede que este sábado consigamos nuestro decimo primer título (andaluces aparte) o también puede que no.
Si no lo ganamos (que tal vez sea lo más probable) no habrá de qué hablar, pero si nos diera por ganarlo, entonces habrá que plantearlo.
Es claro que en el caso de ganar no habría celebración ni sábado ni domingo, pues tan pronto como al martes siguiente, el Sevilla FC se estará jugando la vida, deportivamente hablando.
El “partido del año” ha llegado demasiado pronto y no quiero ni imaginar, después de rompernos la garganta con el gol de Rodri, la cara que se nos quedaría si ahora nos quedamos en Braga.
Por otra parte creo que no debe volver a ocurrir como en 2007, cuando tras endosarle 5 goles al Madrid en el Bernabeu, la afición no pudo gozar de la celebración que la ocasión merecía.
Llegados a este punto propongo.
Si caemos a la sima, alzar la frente y sosegadamente, acudir a la recepción en el ayuntamiento para ofrecer el nuevo título en una discreta ceremonia.
Ahora bien, si tocamos otra vez la cima, si de nuevo estamos en el Bombo 1 y con otro título en la buchaca, entonces no te digo ná…
¡Salud y sevillismo para tod@s!
Alejandro González-Serna



