por Sebas Cardenas | 18 Agosto 2010
Hoy se cumplen 15 días desde que Cigarini llegara a Sevilla procedente del Nápoles y en calidad de cedido.
Una incorporación que pintó la desilusión en la cara de muchos sevillistas pues en los días previos a su contratación se habían barajado nombres de futbolistas a priori con más caché y por lo que supuestamente el club iba a realizar un importante desembolso, máxime tras haber vendido a Adriano al Barcelona.
Llegaba el italiano en medio de una sensación de desánimo generalizada y provocada posiblemente por los inventos de los periódicos deportivos locales y por la paupérrima partida del presupuesto destinada a fichajes hasta la fecha. Algunos se preparaban ya para entonar el “Del Nido, ratero, ¿dónde está el dinero?”.
Sin embargo, medio partido y tan solo varios minutos sobre el césped le han bastado al italiano para meter el pase perfecto al hueco que lleva años reclamando el Pizjuán, darle la vuelta al equipo como por arte de magia tras el descanso y cambiar la opinión de gran parte de la grada, por no decir de toda.
Nadie se acuerda ahora de Defour, Afellay, Ander Herrera y compañía. Ahora el sevillismo se descubre ante el nuevo Tsartas, ese que venía de segundo plato y sin costar un duro. Ese que parecía fichado desde hacía más de un mes y que no se terminaba de hacer oficial supuestamente porque, según muchos, no convencía a la secretaría técnica.
Escuché una vez decir en una tertulia a cierto exconsejero del Sevilla FC con muchos años de experiencia en el mundo de las cuentas por cierto, que en el fútbol no existe el gris, que la gente pasa del blanco al negro o viceversa. Y la verdad es que creo que no le falta razón. Si esta noche, esperemos que no, el Sevilla FC no saca un buen resultado en Portugal, se volverá a reactivar el debate y se hablará de la racanería del Consejo de Administración a la hora de fichar. Eso sí, si hacemos un partidazo, Monchi es un crack y hay que hacerle una plaza con un monumento…
Coherencia por favor, coherencia. Exigimos porque el sevillismo es exigente y porque así los que toman decisiones no se duermen pero no podemos verlo todo negro (ni blanco) casi antes de empezar. Esperemos al menos a navidad para poder sacar conclusiones.
Ah, y no olvidemos que Monchi le ha sacado mejor partido a jugadores que han costado poco o nada que a los jugadores fichados a golpe de talonario. Porque Poulsen, Adriano, Dani Alves, Palop, Javi Navarro, Martí, David Castedo, Baptista… que no costaron apenas dinero creo que hablan por sí solos frente a los Chevantón, Koné, Acosta, Romaric ó Negredo.
Sebas Cárdenas



