por L. Julio del Zapatero | 5 Julio 2010
Acabo de entrar en el blog de Agustín Rodríguez y me he enterado de la noticia del fallecimiento de Manolo Leonardo Ventura. Me he quedado helado, tan helado que aún estoy asimilando la información. ¿Qué decir en estos casos? Nada. Todo lo que se diga es poco. Sobre todo cuando uno ha tenido la fortuna de conocerlo personalmente y de ser considerado amigo suyo. Hace poco, sobre unas tres semanas, hablé con él por teléfono, para un asunto que estábamos llevando entre manos. Y estaba a la espera de su respuesta. Y me extrañaba mucho que ésta no se produjera, pero se ve que el destino ha querido dejar en el aire aquella conversación que tuvimos. Fue una despedida sin adioses. Una despedida que, sinceramente, siento profundamente.
En una entrevista que le hice, le apodé dandi, por su estilo educado, por su presencia física, por su talante cordial… Y así le recordaré siempre, como sevillista, peñista y amigo.
L. Julio del Zapatero



