por Mamen Gil | 14 Mayo 2010
Para alguien ajeno a esto del fútbol, una prima es la hija de su tío o tía. Si vamos un poco más allá podemos referirnos a una mujer incauta que se deja engañar o explotar fácilmente. Pero llegados a la época del año en la que estamos y hablando del deporte del balompié, una prima no puede ser otra cosa que la octava acepción del diccionario de la Real Academia Española, por lo que podemos definir prima como esa cantidad extra de dinero que se da a alguien a modo de recompensa, estímulo, agradecimiento, etc.
El campeonato de liga de Primera División está a punto de dar el cerrojazo a una temporada en la que casi todo está por decidir: campeón, competiciones europeas, descensos… Y, un año más, se comienza a hablar de primas y maletines, esos que dicen que nadie ha visto pero que, como las meigas, haberlos haylos.
El mundo del fútbol y el de las primas han ido de la mano desde que inventaron este deporte. Al principio se gratificaba a los periodistas para que informaran de los equipos, al parecer, a los profesionales de la pluma parecía no interesarles un deporte en el que veintidós hombres con calzón corto corrían detrás de un balón. Después llegaron las otras primas, las que se les daban a los jugadores por cumplir ciertos objetivos y las más polémicas, las que se les da a ciertos equipos o jugadores para ganar o perder según le interese a un tercero.
Son estas últimas primas la que generan polémica un año sí y otro también. ¿Son legales?. ¿ilegales?, ¿alegales?… ¿Es ético primar a un tercero para beneficiar y perjudicar a otros?… He aquí el eterno debate en el que casi nunca nos pondremos de acuerdo. A priori nadie todo el mundo parecemos escandalizarnos con las primas, pero la cosa cambia si son los intereses de nuestro club los que están en juego.
Si es el Sevilla el que necesita la ayuda de un tercero, ¿qué haríamos?. Si nuestro ser o no ser dependiera de ello… ¿aceptaríamos esa ayuda externa?. Con casi toda seguridad, la mayoría diría que sí y como a nadie le amarga un dulce, tampoco hemos visto con malos ojos cuando se le ha primado al Sevilla… Eso sí, por ganar, ¿eh?, que no es lo mismo cumplir con tu deber que dejarte perder… Al menos, no debería ser lo mismo, aunque en este punto también habría mucho que hablar, aunque este sería otro debate.
Mamen Gil



