por José Cadenas | 16 Abril 2010
Parecía que la destitución de Jiménez era la panacea a todos los problemas del Sevilla FC, al menos eso pedían miles de aficionados.
El primer partido de la era Alvarez perdido por 3-0. El segundo, a mi parecer sin jugar bien, 3-0 a favor. En cualquier caso victoria contundente. El partido contra el Málaga también ganado y a domicilio pero se seguían notando las carencias del equipo. Por último, el partido contra el Valladolid (el peor partido de la temporada), jugando al pelotazo por cierto, perdido. 6 puntos de 12.
A mi juicio, el Sevilla FC no está igual de mal sino peor que antes.
Ay, Jiménez, Jiménez, cuánta gente te está empezando a echar de menos, que era lo que no queríamos que pasara. Alguien vaticinó que a Jiménez lo harían grande los que vinieran. Pues parece que vamos por ese camino.
Al final se está viendo la pura realidad. No era Jiménez el causante de todos los males, ni siquiera de la mitad de los males, ni tan siquiera el culpable de muchos males. Cuando ganaba el Sevilla eran los jugadores los héroes y cuando perdía Jiménez era el villano.
¿Quién o quiénes son ahora los villanos?. ¿Es Alvarez ahora el villano o son los jugadores?.
Tras el partido y la actitud frente al Valladolid, piense cada uno lo que quiera o lo que le interese pensar. Porque lo que no vale es decir, como escuché durante la desastrosa primera parte contra el Valladolid, que al equipo se le ve otra cosita, porque lo que no vale es decir que la cosa va mejor para llevar la razón y no tenerte que bajar del burro.
Es de loable actitud reconocer las cosas, hacer crítica constructiva para mejorar pero en ningún caso encabezonarse con un pensamiento y defenderlo a capa y espada a sabiendas de que uno no lleva razón, porque esto es ni más ni menos que colocarse las orejeras no queriendo ver lo que hay y lo que ocurre a nuestra izquierda y a nuestra derecha y ver sólo hacia delante. No, señores, eso no vale.
Jiménez ya no está y algunos de los jugadores mantienen una actitud que no es digna de una persona que vista la elástica del Sevilla FC, por tanto ya no le podemos cargar a Jiménez con ningún mal que ocurra en este Club por la sencilla razón de que ya no pertenece a él. Pero ¿tiene entonces la culpa Antonio Alvarez?. Yo tampoco lo creo. Lo que sí creo es que, simplemente, hace falta desprenderse de las orejeras, reconocer cuál es el mal del equipo y exigir a los que tienen que sudar que suden un poquito más.
José Cadenas



