por Pedro González | 11 Abril 2010
Ciertamente no está el horno para bollos. La crisis que tan agudamente está asolando a nuestro país, y en particular a nuestra tierra, deja en stand-by la mayoría de los proyectos de futuro que se vayan a acometer y una atonía general se ha apoderado de todos los sectores productivos, con especial incidencia en el del llamado “ladrillo”.
Y esta crisis galopante, especialmente para este sector clave de la economía española, ha dejado cercenada la ilusión de la reforma y adecuación de nuestro Estadio.
El enorme y mareante presupuesto, de entre 100 a 120 millones de euros, al que ascendía esa reconstrucción del Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, y la condición “sine qua non”de que el dinero de dicha construcción debería provenir de los réditos futuros de las nuevas instalaciones, ha hecho imposible que se pudiera acometer lo que yo denominaría “la joya de la corona” del mandato del Consejo de Administración y de su presidente D. José María del Nido.
Parece, pues, que la decisión de esperar a que las cosas cambien y la economía se estabilice sea, además de acertada, una lógica decisión que pondera el buen criterio administrativo del Consejo.
No obstante lo anterior, una sociedad como la sevillista, que ha merecido las mas altas calificaciones en nuestra Comunidad Autónoma, e incluso fuera de ella, en cuanto a gestión empresarial y por el volumen de negocios que mueve, sin olvidar los logros deportivos, no puede dar la sensación de paro y si hay que renunciar a la remodelación del Estadio, si es cierto, a mi manera de ver, que se pueden a acometer otro tipo de proyectos que ilusionarían al sevillismo y con ello poner nuestro granito de arena para que la recuperación económica se adelante en nuestra ciudad, tan damnificada por la crisis.
¿Qué proyectos acometer para tratar de dar un impulso ilusionante al sevillismo y de camino minorar el impacto de la crisis?
Pues alguno que, con una incidencia mínima en la cuenta de resultados de la sociedad, pueda reunir realidad e ilusión, alguno que pueda abarcar un proyecto viable en la que la participación de todos los sevillistas sea posible y la vez, inexcusable.
En el mundo actual , la calidad de vida es un factor que cada día se tiene más en cuenta, amén del ocio y el divertimiento, y la mayor atención al ejercicio físico y las posibilidades de desarrollarlo, han llevado a la proliferación de
Gimnasios deportivos y a la inclusión, en distintos recintos hoteleros, del novedoso “spa”, los baños árabes, el hamman etc.etc., donde disfrutar de momentos de relajación y redimirse del estrés de la vida moderna.
Nuestra sociedad, nuestro Club, creo tiene la posibilidad de ofrecer a los socios y simpatizantes una de estas instalaciones. Y tiene en la ciudad deportiva el sitio adecuado donde hacerlo con una oferta completa, incluso no renunciando a construir un hotel que sirviera tanto como para las concentraciones de nuestros equipos, para ofertar a equipos extranjeros, con especial atención a los europeos, ofreciéndoles, ademas, nuestras magníficas instalaciones deportivas.
Un Gimnasio deportivo que se adecue a las expectativas actuales de exigencia de los usuarios, zonas de recuperación para personas mayores, para discapacitados, para lesionados, etc. Piscinas climatizadas y al aire libre, zonas de spa y relax, Restaurante interior, donde los aficionados puedan “concentrarse”antes de los partidos, de y terraza veraniega, pistas de padel, pistas de tenis, bolera, etc, es, en mi opinión, algo que se puede llevar a cabo, sin que la economía del club se resienta, creo es un proyecto viable, ilusionante, que generaría empleo y movería la economía y la ilusión de todos los sevillistas, que serían los destinatarios principales de esta oferta de ocio y a buen seguro muchos no dudarían en ser partícipes de este proyecto sevillista.
No estaría de mas que los distintos departamentos del club sometieran a opinión de los sevillistas que les parece la idea y cual sería su grado de implicación en el proyecto y, por supuesto, hacer un estudio económico sobre su coste y la posibilidad de retorno de la inversión económica a través de la afiliación de los aficionados sevillistas y de los simpatizantes.
Pedro González



