por Pedro González | 27 Marzo 2010

La confirmación en el día de ayer por parte de Monchi, en nombre del Consejo de Administración del Club, de Antonio Alvarez como entrenador hasta finalizar esta temporada cierra, en breve espacio de tiempo, un asunto que de demorarse hubiera empeorado el mal momento del club.
En primer lugar quiero decir que me congratulo por la decisión del Consejo de nombrar a uno de los nuestros para dirigir estos momentos difíciles la primera plantilla. Y también me congratulo que la opción de Luis Aragonés no cuajara. No porque no crea al sabio de Hortaleza capacitado para afrontar el reto que le ofreció el Consejo si no porque soy, personalmente, partidario de otro tipo de entrenador.
He oído, que en esta decisión del Consejo existe un alto riesgo y una apuesta fuerte en la persona de Antonio Alvarez, porque ya se habla, desde todos los sectores del sevillismo y desde todos los medios de comunicación, sobre su inexperiencia, ya que hasta ahora no ha ejercido como primer entrenador nunca.
Pero yo creo, honestamente, que no han sabido analizar bien el currículo del que hoy es nuestro primer entrenador y que, una vez más, el Consejo y la dirección deportiva lo ha hecho con buen y sensato criterio, midiendo varios e imperativos factores: el mal momento de juego y resultados, la premura por el poco tiempo para el próximo partido en Villareal, y, lo más importante, por cerrar definitivamente este tema y acabar con las especulaciones que se hubieran creado si se hubiera demorado un sólo más.
No estoy de acuerdo, para nada, con esas apreciaciones de la inexperiencia. ¿Dónde ubicar o cómo catalogar entonces la que ha adquirido A. Alvarez durante todos estos años como profesional del fútbol y como segundo entrenador del Club.?
Lo de de ser primer entrenador vale porque es el máximo responsable, a todos los efectos, de lo que haga el equipo. Pero un el segundo entrenador tiene la capacidad de convertirse en esponja y absorber, lo bueno y lo malo, de cada uno de los entrenadores, de su trabajo, de su preparación, de su modo de jugar etc.etc. Es decir, que A. Alvarez, tiene unas alforjas repletas de experiencias, de muchos y distintos entrenadores, de distintos tipos de interpretar el juego y que nadie lo olvide por haber sido jugador profesional durante más de veinte años de dilatada carrera deportiva.
Por tanto, ¿dónde está la inexpèriencia?.
Llevo casi cincuenta años de socio del Club. He visto pasar por aquí muchos entrenadores: De los llamados “de moda”, muchos cuyo renombre sólo provenía de el prestigio que había exhibido como futbolista, otros que sólo tenían como currículo los inmejorables apoyos de los medios de comunicación, entrenadores de todo tipo y todo pelo. Bueno, pues sólo tengo buenos recuerdos de aquellos que son de los nuestros: Arza, Manolo Cardo y Caparrós.
No va ser fácil la corta andadura liguera que le queda a A. Alvarez para demostrar su valía. Tiene poco tiempo para que la grada tenga paciencia en su trabajo: la miniliga de diez partidos, el bajo momento deportivo y mental de los jugadores, los lesionados actuales, la presión mediática, todos factores en su contra. Pero que sin duda se puede revertir. Creo que tiene preparación y estigma personal suficiente y una plantilla, que aunque corta por las lesiones, tiene un grandísimo nivel y futbolistas con carisma y cache suficientes para que, sabiendo alentarlos y reconducirlos, tornen el oscuro presente en esperanzador futuro.
De todo corazón suerte para Antonio Alvarez.
Pedro González



