por Manuel Miranda | 4 Marzo 2010
El sábado voy a tu casa, a verte. Pero las cosas ya no son como antes. Mírame a los ojos, sabes que si no lo haces puedes tener problemas, muchos problemas. Yo ya he crecido, no soy ese chico al que mirabas por encima del hombro con tu enorme complejo de superioridad, ya he crecido. Ya no soy ese pobre diablo al que podías ningunear, al que le arrebatabas lo poco bueno que tenía por cuatro perras.
Mírame a los ojos porque yo ya no te tengo miedo. Tu crees que sigues siendo el mejor de todos, no voy a ser yo el que te diga que no. Pero este sábado cuando volvamos a vernos no lo olvides, mírame a los ojos, porque yo voy a tu casa, voy a tu guarida a por ti.
Tú crees que tu casa es infranqueable, que es inexpugnable porque tú eres el más fuerte y porque tienes muchos guardaespaldas que te defienden y bailan al son que tú tocas. Quizá hasta ahora haya sido verdad, quizá los demás sigan teniéndote miedo, pero yo ya no. Yo voy a ir a por ti. No es una amenaza, simplemente quiero que lo sepas. Voy a por ti, te voy a vencer, una vez más, en tu casa, y de paso voy a quitarte un poquito de ilusión porque voy a ponerte más lejos de tu objetivo, mientras que yo me voy a acercar más al mío.
Ya sabes quien soy, ¿no? El mejor equipo de Andalucía, el Sevilla F.C. Mírame a los ojos, ¿o acaso ahora el que tiene miedo eres tú?.
Manuel Miranda



