por Alejandro González-Serna | 7 Febrero 2010
De fútbol sabe todo el mundo o al menos eso es lo que parece cuando escuchamos a algunos aficionados a este deporte. Muchos afirman con rotundidad que esta sapiencia les viene de años y años viendo partidos. Otros en cambio parecen haberla adquirido en pocas temporadas.
Todos saben y todos critican. Eso está bien, pero además algunos, demasiados, no solo critican, sino que insultan, desprecian y humillan a los profesionales de una liga del máximo nivel. Cuesta imaginarse este comportamiento en otros escenarios diferentes al fútbol, ¿no creen?.
Se imaginan ver a los aficionados a la pintura visitando el Louvre y diciendo: ¡este pintor no tiene ni p… idea!, ¡Este escultor es malíiiiiiisimo!, ¡Este cuadro de aquí es una auténtica bazofia!
Se imaginan al público asistir a una función en el Lope de vega y gritando: ¡No tienes p… ni idea de actuar!, ¡Ese violín te viene grande y lo estás destrozando!, ¡Métete esa batuta por donde te quepa!
Creo que no hace falta seguir poniendo ejemplos. Probablemente solo en el fútbol es donde el público, que probablemente no ha practicado ese deporte de forma profesional en su vida y que mucho menos ha entrenado a ningún equipo profesional, se permite el lujo de menospreciar el trabajo de los que verdaderamente son profesionales de esto y de dar soberbias lecciones futbolísticas desde lo alto de una atalaya de sabiduría balompédica innata cual portadores del santo grial futbolero. ¿Sera esa la denominada “grandeza del fútbol”?
Yo, como los más de cuarenta mil que se sientan a mi lado en la grada, tengo mi opinión sobre el fútbol de mi equipo, sobre mis jugadores, sobre mi entrenador, sobre táctica y estrategia, pensaré que se equivocan o que aciertan, criticaré o aplaudiré, pero espero y confío no llegar nunca a sobrevolar la soberbia de tal manera que llegue a creerme que se tanto de fútbol y estoy tan en posesión de la verdad absoluta como para vociferarle a alguno de los profesionales de este deporte que no tiene ni p… idea de esto. Si me veis hacerlo, por favor avisadme.
Será la grandeza del fútbol o tal vez su miseria, no lo sé, de lo que si estoy seguro es que aunque de fútbol pueda saber todo el mundo, unos saben más que otros y que además, los que han sido y son profesionales de este deporte son probablemente los que más saben.
Bien dijo Sócrates, “solo sé que no sé nada”, aunque la frase completa debería ser: “pero menos sabe quien cree saberlo todo”
Salud y sevillismo para tod@s.
Alejandro González Serna



