por José Manuel Ariza | 1 Febrero 2010
Saludos.
A Rio Ferdinand y a su Club, el Manchester United, les ha salido cara su apuesta “a lo Madrid” para intentar rebajar una sanción más que justificada.
Los ingleses inventaron el fútbol y los ingleses, a pesar de que a nivel de selección no pasan por sus mejores momentos, siguen enseñándonos cosas que deberíamos aprender.
El chico éste, Rio Ferdinand, le cazaron agrediendo ¡un día después del partido! El árbitro no sancionó ni vio nada y fueron las imágenes de televisión, al día siguiente, las que determinaron que fuese sancionado con tres partidos por conducta violenta.
Como sería lógico en un Club de ése potencial en España, recurrieron y resulta que el Comité, en otra lección –dos en pocos días-, no solo no rebajan el castigo, sino que lo aumentan otro partido más por “frivolidad”, por hacerles perder el tiempo cuando estaba tan claro que era un agresor atrapado en las pantallas.
En Inglaterra suelen pitar muy bien los árbitros. Hay errores, como en todas partes, pero en general son concienzudos, equilibrados y respetados. Llaman al infractor y les explican lo que ha hecho mal y luego le muestran, en la cara, la tarjeta. El jugador acude, se acerca, escucha y acata ambas cosas, sanción y perorata.
En Inglaterra no se permite el teatro y son los propios aficionados los primeros en recriminar las “caídas” falsas en el área, las “muertes” temporales sobre el césped, las casi roturas de tibia que milagrosamente se curan medio minuto más tarde…
Son los espectadores los que exigen juego, entrega, profesionalidad y que dejen de tonterías, que peleen y ofrezcan espectáculo.
Y los jueces ejercen con ecuanimidad, valentía y buen hacer que se agradece enormemente.
Y cuando al modo Madrid o Barça, alguien pretende torear al Comité de Árbitros, la respuesta es, como vemos, dolorosa.
Allí, en la patria de los inventores del fútbol, no se cachondean de Federación alguna ni secuestran voluntades. Por muy grande que seas, debes pasar por las mismas instancias, pagar los mismos tributos y acatar las mismas sentencias que los pequeños.
Algún día, tal vez, la parte que aún no ha llegado sobre éste deporte arribe a nuestros puertos y puede que lleguemos a decir, con plena certeza, que el fútbol inglés llegó a España, que se mejoró y que ahora son ellos los que deben copiarnos.
Y entonces me desperté.
Cuidaros.
José Manuel Ariza





