por José Ignacio Macías | 13 Enero 2010

Refiriéndome al Campeonato Nacional de Liga, no soy de los que lanzan las campanas al vuelo por una victoria, ni de los catastrofistas tras una derrota. Pienso que la Liga es el torneo de la regularidad y como tal hay que analizarla. Se trata de un torneo de 38 jornadas, siendo la clasificación final la que nos demostrará si hemos conseguido el objetivo o no. A lo largo de 9 meses de competición ocurren muchas vicisitudes y si al final el objetivo se cumple todo habrá sido bueno. Por eso los análisis los prefiero al final.
Mas la dinámica en que ha entrado nuestro primer equipo en los últimos partidos de casa sí me preocupa. Se trata de una tendencia a la que hay que cambiarle el rumbo ya. Es una repetida serie de fallos a los que no se ven que le pongan arreglo, diciendo ello muy poco a favor de nuestro objetivo. Es evidente que el equipo está sufriendo una autentica lacra de lesionados, pero hay que buscar soluciones, y esas pasan porque los futbolistas pongan bastante más empeño del que ponen y que desde el banquillo se tomen las decisiones correctas para evitar tropezar siempre con la misma piedra. Desde el 8 de Noviembre que vencimos al Villarreal C.F. (tras remontada) no se ha vuelto a saborear otra victoria en Nervión, y equipos como Málaga C.F., R.Valladolid, Getafe C.F. o Racing de Santander han puntuado de forma consecutiva en nuestro feudo. Y si a ello unimos el pobre juego que el equipo demuestra en el Sánchez Pizjuán, con una defensa muy blanda, y dándole tanta ventaja al contrario, ahí tienen el resultado. Y modestamente creo que la plantilla está bastante más capacitada de lo que nos está demostrando. Los jugadores y entrenador han de ser conscientes también, y sino hacérselo ver, del perjuicio económico que sería no clasificar al equipo de forma directa para la máxima competición continental de la próxima temporada.
Por eso, y de forma figurativa he titulado este artículo como “cierre de la sala de prensa”, pues ante la tendencia antes mencionada, siempre que escucho a los futbolistas tanto en las declaraciones anteriores, como posteriores a los partidos, todo son buenas intenciones y actos de contrición. Pero al siguiente partido otra vez más de lo mismo, por lo que deben de hablar más dentro del campo, demostrándonos cada fin de semana que se encuentran capacitados para dejar a este equipo donde le corresponde. ¿Y que me dicen de nuestro entrenador? Siempre que acude a la rueda de prensa tras una derrota, reconoce que el equipo ha estado mal, e incluso nos enumera los fallos que han conducido a la misma. ¿Pero el también tendrá su parte alícuota de responsabilidad? Incluso tras el último partido llegó a decir que el equipo se había perdido el respeto a si mismo. Pues ese es un trabajo que él tiene que llevar a cabo durante la semana. Y aparte de la faceta puramente técnica, su misión es también psicológica, y es quien debe enchufar de nuevo a los jugadores.
Es obvio que no se pueden suprimir las ruedas de prensa ni las declaraciones, pues hay unos compromisos publicitarios contraídos con los patrocinadores, pero si les pido a jugadores y entrenador que mejor hablen con hechos dentro del campo, y en las declaraciones reconozcan el “mea culpa” cuando se equivoquen.
José Ignacio Macías



