por Sebas Cardenas | 5 Enero 2010

Está claro que el hecho de que el partido coincida con la cabalgata de los Reyes Magos le quita cierto atractivo a pesar de que el rival no es moco de pavo precisamente.
Sin embargo, esta noche mágica para muchos niños que aguardan con ilusión los regalos debe ser secundada por el sevillismo. Mientras los niños sueñan con las bicis, las Play Stations y las muñecas de moda nosotros, los mayores, soñaremos con las paradas de Palop, los goles de Negredo o ¿por qué no? de nuestro baltazar particular Koné.
Su majestad Juan Carlos Primero cederá gustosamente el testigo a sus homólogos los Reyes Magos para que carguen de ilusión este partido. No importan las bajas, no importa el pasado, no importan los males ni la incertidumbre. Soñemos. Soñemos todos con la misma ilusión que nuestros hijos y sobrinos al levantarse mañana de la cama.
Soñemos con que nuestro regalo llegue antes incluso de irnos a dormir. Porque soñar es gratis y los sueños están para cumplirlos.
Sebas Cárdenas





