por Pedro González | 2 Enero 2010
El tema de las lesiones en la primera plantilla sevillista está siendo, más últimamente, uno de los más debatidos por la afición, los medios de información propios y los ajenos al club, siendo objeto de análisis variopintos.
En esta época, la poca información deportiva que origina las Fiestas Navideñas con el parón futbolero de élite, lo que trasciende adquiere mayor relevancia que en otros momentos de la competición deportiva. Y hay que fijarse con mucho detenimiento en las informaciones que nos llegan, porque este intervalo de tiempo es propicio para que más de un medio se invente, así de claro, se invente noticias que nada tienen que ver con la realidad.
Pero en el tema de las lesiones no hay nada que inventar. Los lesionados están ahí y cuesta trabajo entender, visto desde fuera, que está ocurriendo con los lesionados sevillistas.
Es poco comprensible que haya jugadores de la primera plantilla, cuyas lesiones en primera instancias parecían cortas, que estén el dique seco mucho mas tiempo de lo razonable de lo esperado, a tenor de los primeros diagnósticos que se facilitaron.
Los problemas de algunas de las lesiones de algunos futbolistas en concreto, no parecen tener fin.
Los problemas de las lesiones de Fazio, Acosta y Tom de Mul fueron transmitidos a la afición como lesiones de nula o poca importancia. La realidad de los hechos nos demuestra que Fazio, Acosta y de Mul no han podido aportar nada en todo lo que llevamos de competiciónes: Liga, Champións y Copa.
Un handicap muy importante para que cuando se cuestione la labor del entrenador se tuviera en cuenta que la imposibilidad de contar con el concurso de estos tres futbolistas merma, como mínimo, las posibilidades de rotación y como mucho la trayectoria de tres futbolistas jóvenes cuya proyección deportiva se encuentra en entredicho ya que no pueden tener continuidad ni en su trabajo ni en su futuro.
De aquí podría derivarse otra cuestión de enjundia. Una cuestión que, con el paso del tiempo, adquiere relevancia e importancia, y deja abierta interrogantes, por ahora sin respuestas, de como se ha hecho el planeamiento, o el planteamiento de como afrontar esta temporada.
Las vicisitudes que sufren los equipos por las lesiones deportivas, no debe ser una cuestión baladí. Y otra, importantísima, que debería tenerse en cuenta a la hora de pergeñar la temporada completa, es el grado de asignación de protagonismo y el papel que este caso en concreto, van a asumir los elegidos para conformar la plantilla que debe afrontar una temporada tan intensa como ésta. Máxime cuando se sabía, además, que muchos de nuestros futbolistas internacionales participarían en Competiciones como la Clasificación para el Mundial y La Copa de África y estos eventos podían agravar el problema y dejar un vacío enorme en la plantilla, con las graves consecuencias que esto conlleva.
No parece lógico, a mi modesto enteder de aficionado al fútbol, la imprevisión demostrada por los estamentos técnicos y médicos del club, a la vista de lo acontecido hasta la fecha.
Me parece que hemos hecho el arranque de partida con el equipo cogido con alfileres. Confiando en que los hados nos sean propicios, confiando en que la suerte nos acompañe y que la más que demostrada profesionalidad y calidad de los que se enfundan nuestra camiseta puedan hacer frente, valga la redundancia, a tantos frentes abiertos.
El hecho reciente del encontronazo entre entrenador y médico se debe a que el grado de exigencia que se tiene ahora mismo es tal, que la chispa prende por donde menos se espera.
Contar que todas esas vicisitudes apriorísticas tendrían respuesta adecuada utilizando nuestra fértil cantera, era una apuesta, de tal calibre, que no hace más que refrendar la sensación que tengo de la imprevisión demostrada.
Sé que cuestionar esto a toro pasado es muy fácil. Estoy de acuerdo. Pero lo que se hace aquí es poner en evidencia algo que muchos pesimistas, como yo nos temíamos.
Yo no creo en la suerte, ni en lo hados. Creo en el trabajo bien hecho. Y el trabajo bien hecho es el que ha determinado, en muy poco tiempo, que nuestro club salga del oscurantismo y la mediocridad y se encuentre entre los equipos que pueden aspirar a ganar cosas.
¿Que ocurre ahora para que parezca que se ha perdido el norte? La sensación hoy, a 2 de Enero de 2.010, es que vamos a afrontar partidos y eliminatorias con una plantilla disminuida en potencial y efectivos. Con lesionados de larga duración que todavía no sabemos cuando reaparecerán, con otro, Luis Fabiano, que probablemente se pierda el mes de Enero, cuando su lesión era para ¿¿¿tres semanas???, con Kanoúté y ZoKora con sus selecciones en la Copa de África, lesionados Javi Varas y S. Sánchez, éste, desgraciadamente, sin fecha de reincorporación, Palop entre algodones….. En fin, demasiadas coincidencias negativas que no deben despistarnos de lo esencial.
Si queremos seguir en primera línea de vanguardia, si queremos mantenernos en la élite, aún sabiendo que disponemos de menos armas que los de siempre, Madrid y BArÇa, BarÇa y Madrid, tenemos que asegurarnos que, dando el cien por cien de nosotros mismos, lo tenemos sino controlado, al menos no dejando ningún resquicio para que cuand se produzcan hechos negativos para el equipo sea porque realmente sean incontrobables. Las lesiones lo son. Lo que no es de recibo es que tengamos la sensación de que las cosas se han hecho de tal manera que hoy nos encontremos en la díficil coyuntura de no saber si seremos capaces de salir airosos de los compromisos que se nos avecinan.
Espero que todo salga bien y que mi pesimismo y mis impresiones estén equivocadas. Pero de momento lo que hay es lo que hay. Y no tengo, en la actualidad, confianza ninguna en que esto acabe bien. De verdad, ojalá me equivoque.
De todas maneras, Feliz Año para todos.
Pedro González



