por Francisco Borrego | 24 Diciembre 2009
Cuando he leído el artículo de González-Serna, lo único que se me ha venido a la memoria, que es la realidad contrastada y a las pruebas me remito, es que vivimos bajo un régimen que hace de su capa un sayo, hace lo que le viene en gana y sin preguntar ni dar responsabilidades a nadie. Saben que tienen a una legión de estómagos agradecidos que, a buen seguro, introducirán su papeletita cuando lleguen las elecciones. El rapto al que tienen sometido a Andalucía es demencial. Si en la Transición hubiera sabido a lo que íbamos a llegar, en lo que esto iba a degenerar, de seguro hubiera tomado otra opción, que no la de ponerme delante de los policías a exigir un cambio que trajera libertad. Estos que gobiernan Andalucía entienden la libertad como les viene en gana, secuestran votos con tal de seguir chupando de la teta. Lo que ellos criticaban por aquel entonces, lo hacen con el agravante de que se han valido de todos los incautos posibles para campar a sus anchas en este cortijo que ellos han montando a su antojo y con el beneplácito de la mayoría a la que secuestran.
Preguntaréis algunos, qué tiene que ver lo que digo en unas páginas deportivas. Pues mucho, porque igual que tienen secuestrada la voluntad de los andaluces, pretenden tener secuestrado al MEJOR EQUIPO DE ANDALUCIA. No se le respeta como se merece, no se le tiene la consideración que, por su historia gloriosa, le corresponde. Pretenden ningunearlo a todas luces pensando que en el terreno político, todavía mantienen su supremacía entre muchos de sus fieles seguidores. Este es el principal problema que aqueja a NUESTRO SEVILLA, F.C. Mientras si fueran otros equipos de la Comunidad los que estuvieran en la situación del EQUIPO MAS LAUREADO DEL SUR DE ESPAÑA, tendrían otros comportamientos y serían más cautos, a la hora de actuar con el equipo de NERVION mantienen su política de apparthei, intencionada, sabedores que aún son muchos los SEVILLISTAS que profesan credo por su partido.
ASI NOS LUCE EL PELO.
Francisco Borrego





