por Antonio Macías | 19 Diciembre 2009

Hablar de alguien al que tú consideras amigo, pero que no sabes si él, te considera igualmente amigo, es una cosa que a mi particularmente, me trae sin cuidado, entre otras cosas, por que voy a escribir de un amigo sevillista, que siente como yo, que piensa en rojiblanco y que vive a mi Club, como lo pueda vivir mi persona.
Seguramente, si no hubiese sido por mi amigo Alfonso Ríos, ese peruano que destila sevillismo puro y duro en la distancia y en corto, es posible que no lo hubiese conocido, …o sí. El caso es que al venir por primera vez, Alfonso Ríos a España, en especial a Sevilla y en particular a la casa de todos los sevillistas, provocó que lo conociese.
La primera noticia que tuve de mi amigo sevillista, fueron unos maravillosos e inconmensurables artículos referidos a nuestro SEVILLA FC, en un portal de deportes en internet, en el cual colaboraba, pero no cobraba. Nunca y lo digo de verdad, sus artículos habían provocado tal grado de aceptación y de consonancia a lo que la gran mayoría de sevillistas pensábamos, su facilidad en la redacción, su saber transmitir los momentos puntuales y llevarlos con poesía y labranza al entente de cualquier sevillista, lo hacían diferente al resto y el sentimiento que derramaba en cada letra, palabra, frase y párrafo, era lo que nos hacía ver, que estábamos ante alguien excepcional como trasmisor de sensaciones, sevillistas por supuesto.
Recuerdo que por aquel entonces, vivíamos en tiempos de penuria deportiva (¡¡que tiempos!! ¿verdad?) y una de mis distracciones sevillistas era el antiguo foro oficial (¿a quien se le ocurrió cerrarlo?), que era un lugar donde muchos sevillistas, podíamos participar y compartir nuestra pasión y empezábamos a conocernos a través de las redes sociales. A través de ese foro, me entero que mi amigo sevillista, que ya estaba ganando muchos adeptos para la causa, también ganaba “amigos” enemigos periodistas, que ante la admiración que causaba en la mayoría del sevillismo, algunos lo atacaban despiada e injustamentemente y lo que es más deleznable, desde el mismo portal que escribía, en el que incluso lo denostaban personalmente. Ese amigo sevillista, decidió abandonar ese portal en el que colaboraba, pero no cobraba.
Recuerdo también, que ese hecho me marcó, pues incluso creo recordar que le dediqué un post en ese maravilloso y desaparecido foro oficial. Poco tiempo después, mi amigo sevillista, decidió crear un blog personal, que a las pocas semanas, dio al traste con las ideas de sus “amigos” enemigos periodistas y fue (sigue siendo) un referente para muchos sevillistas, aunque de igual manera, se levantaban voces de algunos otros sevillistas, que sienten igual que él y empezaban a catalogarlo como cáncer para la imagen del SEVILLA FC. Particularmente difiero de ese calificativo, aunque no comulgue con algunas líneas que mi amigo sevillista emprendió, pero estoy de acuerdo con él, en un muy alto porcentaje de lo que escribe y habla.
Ha sido artífice de la radio del Club y a raíz de ello, se le dio otra dimensión a los medios oficiales del SEVILLA FC y por mucho que se le critique o aplauda, nadie le puede quitar lo que ha disfrutado y sufrido por el Club de su alma, por nuestro SEVILLA FC. Seríamos ciegos e injustos con la historia, si no reconociéramos lo que ha aportado mi amigo sevillista, a este Club, que necesitaba de alguien como él, para despegar mediáticamente.
Hace unos días, estuve en la presentación de su primer libro en el foro del Centenario, en las entrañas del Ramón Sánchez Pizjúan. Es un libro sevillista, de eso no cabe duda y su título “EL CIELO ESTÁ AQUÍ (Un paseo por 15 meses de gloria)” no va mal encaminado. En él ha expresado y expuesto mucho sentimiento y sentimiento del bueno, del sevillista. Estuvo al abrigo de gente muy importante, encabezado por nuestro Presidente y su Consejo de Administración (creo que casi al completo), lo que da una idea del “poder” de mi amigo sevillista, junto a mi amigo en la mesa, un prologuista de enjundia, prestigio y tan sevillista como mi amigo, llamado J. Félix Machuca, pero de lo que nunca se puede olvidar es que estuvo arropado por cientos de sevillistas, que tan anónimos como yo, decidimos estar a su lado en esa tarde tan especial para él. Desde el famoso “Llevo un pin”, pasando por “¿Otro año igual?” y tantos y tantos artículos que nos van hacer (o nos hicieron) deleitar con su lenguaje escrito, digno del más aventajado escritor.
Habré hablado con mi amigo sevillista, unas pocas veces y siempre de nuestro SEVILLA FC. No, …no creo que él, me considere su amigo, …pero él si es mi amigo sevillista, es DON JESÚS ALVARADO.
Esta tarde voy a comprar el libro de mi amigo sevillista y esperaré su dedicatoria. Conociéndolo un poco, veremos que sorpresa me tiene.
Enhorabuena amigo, enhorabuena Jesús.
Saludos sevillistas a todos.
P.D.: Pues sí, grata sorpresa me dio. Que grande y que lujo su dedicatoria.
Antonio Macías



