por Carlos Romero | 12 Diciembre 2009
Buena jornada la de la Junta de Accionistas del Sevilla FC, donde se han tratado muchos y variopintos temas. No deja de ser muy llamativo cómo, mientras en otros clubes del universo, (futbolístico), tendrán que lidiar a sus accionistas “a cara de perro” con temas muy farragosos, en la del Sevilla FC se tratan temas que yo llamaría de “profundización y perfeccionamiento de las estructuras”.
Este año se ha tratado el asunto de los símbolos sevillistas, es decir, la Bandera y el Escudo, que no estaban incluidos sorprendentemente en los estatutos de la S.A.D. aún habiendo sido tratados en los Estatutos del Club en 1982, es decir hace casi 28 años.
Nunca antes, desde los primeros Estatutos físicos conocidos de 1914, (que reformaban los de 1905), se reguló el tema de la bandera, ni tan siquiera de otros símbolos, por lo que el hecho de que se hiciera en 1982 dejaba a las claras de una vez por todas el lío de banderas que hasta ese momento aparecieron en el transcurrir de la Historia sevillista. Así nos encontramos banderas a lo largo del tiempo que van desde un aspa blanca sobre fondo rojo, pasando por dos bandas horizontales en rojo y blanco hasta casi mediados de los años 50.
Probablemente sea en ese momento, cuando aparece por primera vez la bandera actual, con una línea diagonal cruzándola, a un lado el blanco y al otro el rojo, pero se venía usando indistintamente debido a que no existía una norma reguladora del símbolo.
Bien es sabido por todos que con la reconversión de los Clubes a Sociedades Anónimas Deportivas, los estatutos del año 82 quedaron derogados, siendo otros los Estatutos que debían regir el funcionamiento de la Sociedad y este asunto quedó, al menos de momento, olvidado.
En esta Junta de Accionistas llegó el momento, esperanzador para algunos, de dejar claro el asunto de la Bandera y el resultado, desde mi punto de vista, no deja de ser sorprendente ya que seguimos inmersos en la misma confusión que hasta ahora, sin saber con exactitud qué Bandera es la que el sevillismo debe usar, porque según la modificación que se insertará en los Estatutos tenemos dos banderas: una con la disposición de los colores “blanquirojos” y de otra como “rojiblancos”.

Imaginen por un momento que las disposiciones que regulan las banderas de Andalucía o España establecieran que las banderas pueden cambiar indistintamente su colores, llevando el rojo al centro y el gualda en las bandas exteriores, en el caso de la de España, o bien, el verde al centro en el caso de la Bandera andaluza. Es algo inimaginable, como lo es para mí, al menos, en el caso de nuestra Bandera por lo que más que una definición de la misma es una “indefinición”, lo que supone un desvirtuación del símbolo que debe aglutinar al sevillismo para no dispersarlo.

La Bandera vista desde lejos debe dar una clara imagen se que se trata de una bandera sevillista y no de otro club para que no lleve a confusion a nadie, como asi se pretende con la mayoria de las banderas cuya funcion cumplen perfectamente. La bandera de España vista desde lejos es inequivoca.
Es exactamente la descripción de que los sevillistas podrían ser “rojiblancos” o “blanquirojos”, la que nos indicará la disposición de los colores, porque los equipos rojiblancos son los llamados “colchoneros”, (Atlético de Madrid, Sporting de Gijón, Almería, etc…). Sin embargo, el equipo sevillista es un equipo blanquirojo, porque aunque lleva el rojo como distintivo claro, el color predominante es el blanco y esto es desde tiempos ancestrales.
Por lo tanto y desde mi humilde entender, la Bandera debería ser claramente blanquiroja sin lugar a dudas y debiera definirse así en los Estatutos para no llevar a nadie a confusión alguna, con el color blanco al mástil indefectiblemente. Aún así, podría llegar a darse el caso de que con el tiempo esto se olvidase, como pasó en 1982, con lo que sería necesario incluir el Escudo en la Bandera, para saber siempre de su correcta colocación, como única forma de que perdurase en el tiempo.
El sevillismo cuenta entre su filas con un grupo de 6-7 investigadores de la Historia del fútbol sevillano, independiente, multidisciplinar y coordinado, que desde hace algún tiempo ha descubierto detalles inimaginables de la Historia sevillista, (y no solo de la Historia sevillista), que con un rigor fuera de serie, muchas horas de investigación en bibliotecas, hemerotecas y archivos históricos; va desgranando el devenir del club sevillista durante los casi 120 años de su existencia desde 1890 en que dio sus primeros pasos.
Una de las muchas investigaciones específicas de este grupo ha sido el de la evolución del Escudo desde que se tiene conocimiento de él. Se podría hablar de detalles inimaginables para muchos en este sentido y uno de sus objetivos ha sido el de la definición del mismo. Existe una ciencia que se llama la Heráldica, la única que puede definir con cierta verosimilitud un Escudo, sea de la índole que sea.
Este grupo de personas que prestan un servicio inmejorable al sevillismo y al que se le debiera consultar puntualmente en asuntos como este, buscó una definición heráldica exacta del escudo sevillista, consultando a afamados personajes de este ramo y consiguió una definición desde mi punto de vista muy acertada:
El escudo del Sevilla FC es un escudo suizo, cortado y medio partido. En el primer cuartel: en campo de plata, un rey sentado en un trono, y surmontado de un baldaquín de oro y gules, con espada en la diestra, en su mano siniestra un «mundo de azur con ecuador y semimeridiano de oro, sumado de una cruz de lo mismo; a ambos lados, obispo sentado con mitra, báculo y capa de plata, y con libro. En el segundo, sobre campo de plata, enlazadas las letras ese, efe y ce, en sable. En el tercero, campo plata rebatido de cinco palos de gules. Escusón redondo en el corazón con un balón leonado.
Señor del Nido, a colación de su comentario sobre esta definición en la Junta de Accionistas del Sevilla FC, es cierto que San Fernando es Santo, como así son las personas que tienen a su diestra y a su siniestra, pero no menos cierto es que San Fernando fue Rey, aparece con corona real, y que sus acompañantes fueron obispos de la Iglesia cuyo símbolo representan con una mitra cubriendo sus cabezas y esa es la única definición posible desde la Heráldica.
Definir la forma de un Escudo como el del Sevilla FC, como escudo de “tres picos” acabado en “uno” en su forma inferior, sin saber que realmente es un Escudo suizo nos da una imagen verdaderamente lamentable que debe mejorar sin duda alguna en el futuro.
Por otro lado, definir el balón del centro como un “balón de época” debería llevar la definición adjunta de la época en concreto que es, cosa que no se hace, cuando realmente es un balón tipo Allen, balón que incorporo el Sevilla FC a su escudo a finales de los años 30. El hecho que desde la Heráldica se le tilde como de “Leonado” hace referencia al color del mismo.

Entiendo que este asunto de los símbolos queda pendiente aún y la promesa de nuestro Presidente para que en la Junta de Accionistas del año que viene vuelva a retomarse, da esperanzas a que definitivamente estas cuestiones queden zanjadas por el bien del sevillismo.
Este grupo de personas del que antes les hablaba, está a disposición del Presidente y del Consejo de Administración, (a disposición del sevillismo por ende), para exponerles cualquier duda sobre este asunto.
Carlos Romero




