por Jesús Rodríguez | 9 Diciembre 2009
Para los no instruidos en la materia empezaré por contaros que una curva de nivel es una línea que, en los mapas, une los puntos de similares características en altura. Quizá la expresión “pico de forma” si es más común ya que es usada por los reporteros más dicharacheros de nuestro panorama deportivo patrio.
Los picos de forma afectan a los jugadores según su preparación física. Los preparadores intentan que los futbolistas tengan unos 3 picos de forma a lo largo de la temporada, intentando que el último coincida con el sprint final de liga, donde se deciden las competiciones. Pero yo ni soy “fisio” ni falta que me hace. Si lo fuera, no hubiera dejado a Allen Iverson redebutar con Philadephia.
Sin conocimientos en este campo y solo con los ojitos que me dieron mis padres atisbo problemas de forma dentro de la plantilla sevillista. Son demasiados los jugadores que no están en su mejor momento y eso se acaba notando. Para empezar, 4 delanteros, ninguno “disponible”. Luis Fabiano era el mejor jugador del equipo de largo y estará fuera hasta el 2010; Kanouté no ha estado ni a la mitad de si nivel (que por cierto, es muchísimo) en toda la temporada y encima llega la Copa África de las narices; Negredo está en un bache, no está, pero se le espera como agua de Mayo; Koné no está, creo que tampoco se le espera. 4 delanteros, una curva de nivel.
En el centro del campo la cosa es casi más dura. Zokora es el que mantenía el nivel pero lo perderemos en breve; Renato comenzó enorme la temporada pero se está diluyendo por momentos; Duscher sigue lesionado; Romaric en su línea, cualquiera que sea su línea; Fazio no está, ¿se le espera?. 5 mediocentros, una curva de nivel.
Si a esto le sumamos la lesión de los dos centrales titulares y del mejor lateral de la plantilla y que los contrarios no son tontos y ponen a dos tíos por banda para defender a Perotti y Navas nos encontramos con 2 empates inesperados en el prado del Pizjuán. Y lo que te rondaré, morena. Que, parafraseando al Presi: “Lo peor está por llegar”.
Jesús Rodríguez



