por Agustín Rodríguez | 18 Noviembre 2009
Hace unos días coincidimos en una charla Pablo Blanco, Paco Chaparro y yo.
Paco explicaba-bastante mosqueado- tengo problemas para entrar en la Ciudad Deportiva del Betis, en cambio en la del Sevilla me dan toda clase de facilidades.
Hasta el punto de que puedo acceder con el coche hasta los aparcamientos reservados para el personal del Club.
Cuando me aproximo a la puerta enseguida me sale un empleado y me invita a pasar sin mostrar siquiera mi título de entrenador nacional.
Cosa que se repite cuando accedo al interior del campo.
Yo lo del Betis no lo entiendo, es que no me entra en la cabeza.
¿Qué os voy a contar que ustedes ya no sepáis?
Los siete años que pasé en los escalafones inferiores del Sevilla como entrenador fueron extraordinarios. Nunca tuve ni un solo problema.
Ahora el tratamiento por parte del Sevilla no puede ser más exquisito, en el Betis ocurre todo lo contrario.
No creo que esta conversación realizada delante de la puerta del CAR de Sevilla, se deba quedar en el anonimato.
De ella se desprende lo que es un Club y otro en nuestra ciudad.
Agustín Rodríguez



