por Manuel Miranda | 13 Noviembre 2009

Cuando hablamos de records en el deporte normalmente es algo que a los que nos gusta el deporte no solemos asociar con el fútbol, sino más bien con deportes como el atletismo o la natación, por ejemplo. Y claro está, en estos dos ejemplos a día de hoy a uno se le viene a la mente Usain Bolt o Michael Phelps.
Sin embargo, y claro está, el siguiente escrito va referido a alguien referido al Sevilla Fútbol Club, que al igual que los dos anteriores deportistas citados, va camino de convertirse en el hombre record del Sevilla, lo que comúnmente se denomina como recordman.
Con sólo 23 años, el Duende de los Palacios, que a partir de el sábado y si la cosa marcha como debe ser pasará a ser el Duende de España, está en disposición de batir todos, o una gran parte de los records de nuestro Sevilla FC.
Es un jugador que prácticamente lo juega todo porque, a pesar de su frágil aspecto, al igual que lo fuera Dani Alves, es un portento físico que está en disposición de jugar una media de 35-40 partidos (es la media que lleva en las cuatro temporadas anteriores), que casi no se lesiona, que aunque lo haga suele recuperarse de forma vertiginosa, que juega venga quien venga a hacerle la competencia en su posición.
Es decir, que si extrapolamos los números de Jesusito, ya D. Jesús, hasta el final de su carrera (que se ve lejísimos), estamos ante el futbolista del Sevilla que seguramente más partidos juegue en la más que centenaria historia de nuestro club, tanto en Liga, como en Copa como en Competición Europea. Esto evidentemente le llevará a ser el jugador con más Títulos a sus espaldas, quizá el máximo asistente (o pasador, como prefieran) o de los máximos de la historia y así podremos seguir con muchos de los números a los que en fútbol podamos referirnos.
Y sí, a día de hoy puede parecer una tontería, pero yo cada vez que lo veo saltar con la camiseta de nuestro equipo ya casi que no lo veo como esa perla que salió de la cantera y que tenía un gran futuro. No. Yo desde ya miro a Navas como el jugador que seguramente será más importante en los más de cien años del club, por delante de mitos como Arza o el propio Manolo Jiménez.
Y todo esto será gracias a su sevillismo y a ese problema de Jesús del que todos sabemos pero en el que realmente somos unos ignorantes (yo así me considero) y que si no ocurre nada extraño, nos hará disfrutar de él por siempre.
Y no sólo a nosotros. Jesús ya ha dado el paso, y si realmente está en condiciones, batirá otro record, el de sevillista con más internacionales. Y lo batirá por méritos propios, porque ya sabemos que sin ese bendito o maldito problema (según como lo quieran mirar), la banda derecha de la Selección Nacional hace tiempo que tendría su dueño por derecho propio. Y el tiempo, como diría aquél, el tiempo es ese juez único y soberano que al final acabará poniendo a cada uno en su sitio: a Navas como el Duende de España, y al primo feo de quique San Francisco, a ese ya veremos.
Manuel Miranda



