por Agustín Rodríguez | 12 Noviembre 2009
He leído una entrevista en ABC que me ha emocionado.
Se la hacen a D. Antonio Ruiz, padre de los hermanos Hierro dentro del contexto del fútbol, padre de Antonio, Manolo y Fernando Hierro. Los tres futbolistas.
Uno con más éxito que otros.
Fernando Hierro mima a su padre que cuenta ya con 75 años y que es un amante del fútbol, se las ha ingeniado para estar presente en cualquier acontecimiento importante.
Unas veces acompañado por alguno de sus hijos y otras veces acompañado de sus hijas.
Hasta aquí es una entrevista normal.
Lo que me ha emocionado ha sido lo que leo a continuación, copio textualmente el párrafo:
“Fernando le mima cuando está a su lado. A don Antonio le gusta el fútbol desde «chico». Su equipo de toda la vida era el Sevilla. Se le llena la boca cuando habla de sus raíces. «Soy del Sevilla desde los siete u ocho años. La escuela sevillana era entonces la mejor de España. Estilista, con señorío, con un sello propio… Era un gran equipo y siempre he sido sevillista. El Málaga era mi segundo equipo».
Ya lo sabemos, en Vélez-Málaga tenemos a un sevillista de los pies a la cabeza. De nada ha importado que su hijo Antonio haya jugado en el Malagueño, en el Málaga o en el Hércules. Que su hijo Manolo lo haya hecho en el Málaga, Valladolid, Barcelona, Betis o Tenerife. O que su hijo menor Fernando haya hecho lo propio en el Valladolid o la friolera de trece años en el Real Madrid. Nada de esto ha servido para que don Antonio cambie sus preferencias futbolísticas.
D. Antonio, hace bueno el dicho popular de “el hombre, nace, vive y muere, sin cambiar de Club.
Gracias D. Antonio.
Desde aquí le damos un consejo.
Que venga a ver a su equipo del alma, porque esté equipo se está pareciendo mucho al que él conoció hace más de cincuenta años.
En aquellos tiempos de mediado de siglo, el Sevilla enamoraba.
Igual ocurre ahora
¿Cuánto hubiese dado Don Antonio porque uno de sus hijos hubiese jugado en el Sevilla?.
Agustín Rodríguez




