por Francisco Borrego | 12 Noviembre 2009
Anda el periódico “Estadio Deportivo” muy interesado en las “futuras” ofertas a determinados jugadores de nuestra plantilla. Un día si y otro también, sus páginas se expresan en ese sentido como si, de producirse, tuviera que recibir el citado diario parte de sus traspasos.
Que si Luis Fabiano al Chelsea en el mercado de invierno, que si Adriano, que si la repesca de Negredo por el Real Madrid, y así se despachan sobre lo que pareciera, a todas luces, una cierta complicidad para intentar desestabilizar al MEJOR EQUIPO DEL SUR DE ESPAÑA.
Tiene una política este diario un tanto curiosa, que no pasa desapercibida para cuantos lo seguimos habitualmente a través de su página web. Porque lo que se dice comprar el periódico ni me lo planteo. Y digo que es una política un tanto curiosa, porque pretende, en una especie de absurdo e inadecuado “fair play” más hipócrita y socarrón de lo que conviene a los cánones establecidos, intentar igualar situaciones inigualables entre los dos clubes de la ciudad, minimizando los graves problemas de uno con lo gravoso que pudiera parecer en el otro el interés de otros clubes por sus jugadores. Con ello parece intentar, poner a prueba la capacidad de atención entre ambas aficiones con el único propósito, que de eso se trata, de pretender alcanzar más ventas de las que hoy tiene.
Lo que no saben quienes dirigen el citado periódico es que, con tal actitud, provocan otras reacciones muy contraria a las perseguidas y que por ese camino no van a obtener sus propósitos, porque si no enfocan sus comentarios dándole el sitio que se merece a quien tanto ha aportado y aporta a la ciudad de la que recibe su nombre y que se encuentra, hoy por hoy, a años luz de la otra entidad, triste panorama se le presenta por delante. A no ser que el periódico se financie de manera extraña y con intereses personales y partidistas de alguien interesado en que la cosa funcione como tal.
De cualquier forma, como sevillista, me siento un tanto molesto cuando leo noticias del talante con la que abro el comentario, puesto que lo que me da a entender es que ocultan un determinado interés por convulsionar la buena marcha del Sevilla, FC. Ante esto sí me pongo en guardia y me revelo por el mencionado trasfondo que pudieran ocultar, aunque partieran argumentando la patética idea de que lo hacen exclusivamente en honor a los rumores existentes, como sagrado juramento informático.
Pienso que con estos compañeros de viaje, para qué quiere el Sevilla, FC enemigos.
Francisco Borrego




