por Alejandro González-Serna | 10 Noviembre 2009
Existen incidentes e INCIDENTES.
Pueden ser con minúsculas. Microscópicos. Imposibles de ver para el ojo humano. O con mayúsculas. Escandalosos. Groseros. Dignos de un debate nacional.
A veces los INCIDENTES se obvian. Otras veces se intentar tapar y ocultar de forma más o menos evidente. Existen INCIDENTES que al parecer nunca existieron, y otros incidentes que solo existieron en la mente del que los inventa y de aquel que cree a pies juntillas al inventor.
El impacto de un objeto, pongamos una piedra, contra la cabeza del entrenador del equipo rival, puede ser incidente o INCIDENTE, según lo estimen los “informadores” justos e imparciales que nos transmiten la información.
Una brutal pelea callejera entre aficiones “hermanas”, con lanzamientos de todo tipo de objetos, con cargas policiales, con niños y ancianos corriendo asustados, etc…, pongamos en los alrededores del estadio Carranza, puede ser también incidente o INCIDENTE, según lo estimen también los “informadores” justos e imparciales.
Una desafortunada agresión en la disputa de un balón, pongamos Javi Navarro Vs Arango, también puede ser incidente o INCIDENTE, según decidan.
Convivimos con cámaras de TV, de seguridad, de móviles de última generación, pero algunos INCIDENTES se escapan, o se dejan escapar. Sin embargo incidentes con 100 años de antigüedad, pongamos la escisión de unos hombres de principios para formar un nuevo club de fútbol en el que puedan jugar los obreros, son incidentes que ocurrieron Sí o Sí, y pobre quien ose dudar de la irrefutable credibilidad de los hechos.
Cierres y sanciones que nunca llegaran, hermanastramientos mal copiados al vecino, lapidaciones públicas teledirigidas, verdes e históricas mentiras imborrables…
Incidentes o INCIDENTES, según lo estimen oportuno los INDECENTES de turno.
Alejandro González-Serna




