por Teresa Núñez | 3 Noviembre 2009
Cuando todo acontece a tu alrededor leyendo un artículo de Fernado Hierro publicado en la revista Champions España y te descubres introduciendo en tu mente información referente a mediocentros defensivos, los mejores del mundo…Hablamos de Makelele, de Gatusso o de Vieira, jugadores admirados en el panorama futbolístico mundial y muy cotizados económicamente. Equipos como el Paris Saint- Germain, Milán e Inter se hacen con sus servicios. No sólo leo sobre fútbol internacional en una revista que cogí prestada y que ya es de mi propiedad. También ronda mi cabeza como algo muy reciente las palabras de Jesús Navas esta mañana cuando decía, apenas a un metro de mí, que estaba preparado para ir a la selección. Ahora queda que lo convoquen…Todo esto se pasea a su antojo por mi cabeza mientras escucho una canción de Milow denominada Ayo Technology que encontré bicheando el tuenti de un viejo amigo…parece que empiezo a encontrar de nuevo en él cosas que se configuran a mi parecer interesantes. La tele está puesta, dice Manuel Fraga Iribarne que ha dedicado su vida a España y a la política. Habla de su mujer y de su familia y dice que lo peor que puede hacer un padre es dejar a su hijo que se dedique al mundo de la política. Casi no lo entiendo, ni yo, ni el periodista que lo entrevista. Está tan mayor que no recuerda ni el número de nietos que tiene. “Este hombre tiene un pie en el hoyo…” (Pienso).Dice que en la España de hoy la gente quiere destruir los valores de antes. Que la España de hoy no necesariamente es la que él soñó y a pesar de todo dice que es maravillosa. El que fuera el principal opositor de Felipe González se arrepiente de muchas cosas en su vida pero no profundiza. Lo despiden, llegan Estopa. Tocan en acústico y captan mi atención por unos segundos. Tengo tanto que decir sobre ellos como sobre Camarón, nombre al que hacen referencia en su canción “hay que superarla”, dicen…Vuelvo a Milow… y por lo tanto a mis pensamientos.
Llevo todo el día malísima y mañana me voy al médico. Estoy segura de que no es gripe A, esa que siembra el pánico o palia el ánimo…según se mire porque últimamente escucho más sobre esta afección vírica que bien pudiera tratarse de un simple resfriado en vez de tenerle la consideración que habría que tenerle a una gripe que ha matado ya a casi 500 personas en México y a más de 5000 personas en el mundo entero. Dicen que en España los casos contabilizados son en torno a 54…Permítanme que lo ponga en duda…Pero mucha calma eh con la nueva pandemia porque parece que hoy en día nadie es población de riesgo. Nadie es asmático ni está embarazada ni tiene sobrepeso. Claro que siempre y cuando los fallecimientos no se reflejen en los diarios…no se sabrá el número exacto de víctimas. No hace mucho una amiga me contó que en su pueblo había muerto una mujer por gripe A y que le había sorprendido no ver nada en la prensa. Claro…tal vez no conviene…siempre es mejor sacar a Carmen Chacón en las noticias dando una clase de antropología del pensamiento de los piratas ¿a quien le importa? O leer la corrupción que nos rodea con el caso mercasevilla y descubrir que han embargado a esa nueva televisión municipal que el Ayuntamiento de Sevilla había inaugurado de manera tan precoz como el metro de Sevilla, ese que descarriló al tercer día,,,esa que tiene la carta de ajuste en su canal analógico prestado…
En fin, que será mejor seguir pensando en fútbol, en los octavos de final de la Champions League, en la vuelta Copera, en la sonrisa que me sale con la paliza que le dio el Alcorcón al Madrid, en el Sevilla como único equipo español que pasa ala siguiente ronda, en el Atlético de Madrid eliminado. Será mejor centrar mi atención, un poco más en el corte defensivo de algunos mediocentros, evadirme con balones rodeados de estrellas que me hacen recordar las del desiertto del Sáhara y volver sin quererlo a la triste realidad que evoca en mi este pensamiento. Esos que siempre aparecen en mi cabeza sin que yo permita su triste presencia. Esos que me hacen abrir los ojos y desear cerrarlos de nuevo…
Teresa Núñez



