por Alfonso Gentil | 3 Noviembre 2009

Tenemos al Sevilla arriba en todas las clasificaciones. En la Liga. En la Copa. En la Champions. En número de socios. Envidiados por la Paz social. En admiración por toda España y Europa. En equipo menos goleado. Entre los mejores goleadores, en Liga y en Champions. Tenemos jugadores aspirantes a mejores del mundo. Jugadores en boca de todos para ir a la selección de España, los mejores en sus puestos. Jugadores que van a ir al Mundial: uno, dos, tres, cuatro…, Jugadores de las mejores selecciones de Europa, África y América. Jugadores jóvenes en la agenda de Argentina. Jugadores que aspiran con sus selecciones ser campeones del Mundo. Técnicos de la Casa con orgullo de club, y sin parar de crecer. Director Deportivo mejor del Mundo. Radio de altura, y que quita el sueño (audiencia) a más de uno y alguna emisora. Las cuentas claras, no como otros. Directivos que demuestran día a día lo que es un trabajo bien hecho (¡Vaya foto del Primer Equipo, dominado por la Fama!).
Y aún así hay individuos que les parece poco. ¡Y un mojón! Con perdón por la licencia poética, pero creo que viene al pelo.
Que si metemos a Duscher les parece mal. Que si Javi Varas hace de buen portero, demuestra que el Sevilla no jugó. Que si al Chersi le gusta Luisfa, problema. Que Negredo puede que se vaya. Que si no hay recambio para Renato. Que para ganar la Liga hay que jugar como a ellos les gusta, que si no se juega como a ellos les gusta, el Sevilla no puede ganar ná de ná. ¡Pero bueno!
Yo creo que los que les pasa es que tienen la gripe A. ¡Tienen fiebre alta!
Y eso que los que tienen la gripe A son otros. Algunos están en Segunda División y sin Copa (Betis). Otros están por los sótanos de Primera (Atletico, Málaga). Algunos son goleados por equipos de aficionados, y veremos a ver la Copa (Irreal Madrid). A otros les peligra la Champions (Atlético, Barza, Irreal). Estos y aquellos, sí que necesitan Tamiflú para combatir su infección de celos y envidia.
A nosotros nos vacunó Roberto Alés y Monchi. No es que estemos inmunizados de todo, pero estando todos alertas, nos queda poco.
Para algunos “bichos” no hay vacuna aún, sólo el trabajo diario, serio y concienzudo podrá con ellos.
Nosotros tranquilos y a lo nuestro.
Alfonso Gentil



