por Agustín Rodríguez | 3 Noviembre 2009

Esto sería un cántico deportivo normal en cualquier estadio de España, con el objeto de animar a su equipo. Lo anormal es que esto lo cantaran los Biris en el estadio Chapín el domingo.
Anormal o no, según se vea.
En la mañana del sábado las aficiones del Sevilla y Xerez se hermanaron de por vida.
Para el total de los sevillistas, los hermanos de Xerez vienen de lejos.
De por medio está el propósito del Consejo de Administración de acercar al máximo al corazón sevillista todo lo que no esté en Sevilla.
El Sevilla va pasito a pasito, recuperando las amistades andaluzas, españolas y europeas, que en otros tiempos eran tan estrechas.
Y que por culpa de la política la más de las veces fue deteriorándose.
El Rey supremo de Andalucía como Club de Fútbol, nadie, nadie, lo discute que es el Sevilla.
Durante demasiado tiempo, por una razón u otra, estas coordenadas fueron olvidadas.
Ahora se recuperan a pasos agigantados.
Parte de la culpa de esta recuperación la tienen los aficionados blancos, con gestos como el descrito en el pasado encuentro o como el minuto de dedicación a la memoria de Puerta que también coreo Chapin al completo, es como se hace camino.
A mediado del siglo pasado el Sevilla era sin duda el equipo más querido del Sur de España, ahora vamos recuperando el terreno perdido.
Xerez, Cádiz, Recreativo, Málaga, Almería, Jaén, Granada e incluso Betis, están cada vez más cerca de nuestro Club.
Eso nos reconforta a todos los sevillistas.
Agustín Rodríguez



