por José Manuel Ariza | 17 Octubre 2009
Saludos.
Después de leer toda clase de artículos, propios y extraños, sobre el asunto del papel de Negredo en la Selección –partido que no pude ver, aunque sí los resúmenes-, en los que todos coinciden que fue magnífico, se disparan los medios de Madrid, que son los de casi toda España, reclamando el retorno a “su” equipo.
Es lamentable, como ya apuntaron muy bien algunos blogueros palanganas, que lo adjudiquen a la cantera del Madrí.
Es igualmente lamentable que, habiéndolo tenido en nónima, despreciado y vendido al Sevilla, ahora, cuando sigue demostrando que es un grandísimo jugador –tal cual sabían en Monchi’s Team y por ello pidieron al Club un esfuerzo muy importante para adquirirlo-, pretendan recuperarlo porque algún listillo, obsesionado con comprar la joya más brillante del muestrario –solo porque emite los destellos más largos-, se le “olvidó” que lo tenían en casa y que pudieron haber tenido resultados similares con mucho menos inversión.
Ahora, cuando alcanza con su brillo longitudes semejantes a lo que tienen allí, salen las voces de siempre, los que les confeccionan la plantilla al Madrí, pidiendo que se recompre.
Las tripas te piden, como han hecho otros hermanos de red, largarles todo lo que se te ocurra, a saco, usando el lenguaje más vulgar, barriobajero y procaz. Se merecen todo lo que se nos ocurra decirles y tendremos razón.
Yo tengo tripas, también, pero pasaré al corazón y pensaré que Negredo, el que ahora descubren los impresentables de la prensa babosa, es nuestro, lleva nuestra camiseta y nos llenará el casillero de goles y puntos. Y al que le pique, que se rasque.
Pero salto aún más allá y me voy al cerebro.
Si nunca les hice caso, desde hace ya años menos aún. Me resbalan los titulares del Madrí, del Marca y As, de prensa, radio y televisión porque siguiendo la brillante política del Club, voy a lo mío. Y todos, a lo nuestro.
Tenemos prensa, radio, televisión e internet palangana y no necesitamos acudir a otras fuentes. Sobre todo, si ésas fuentes juegan con cartas marcadas. Si pasamos por allí será, solo, para poder reírnos mejor, para sentirnos bien con nosotros mismos y para ver –como en las dos últimas semanas-, los patéticos intentos de ocultar y justificar el bochorno que sufrieron en Nervión.
Lo mejor es que el equipo invisible burreó a la galaxia y viendo lo que vemos, quiero seguir siendo invisible aunque las tripas me pidan soltarles cuatro cosas.
Además, me niego, rotundamente, a contribuir a la cuenta de resultados de ésas empresas incrementando los dividendos de sus accionistas. Radicalmente, no.
En vez de cabrearnos, mi cerebro me pide reirme a carcajadas. De hecho, lo hago mientras escribo esto.
Por si tenemos la suerte de que entren por aquí, le digo que Negredo es del Sevilla y los goles que marque se quedan en casa.
Y si me apuráis, me acordaré de lo que dijo Diego Mamando Maradona hace unos días pero dirigidos a ellos, a los medios del Madrí.
Cuidaros.
José Manuel Ariza



