por Nacho Mateos | 1 Octubre 2009

El Sevilla FC sigue entrenando y ayer lo hizo en Glasgow, allí en el reinado de un tal Andrés Palop Cervera.
Ocho goles a domicilio en las dos últimas salidas.
Diez goles a favor y uno en contra en tan sólo siete días, y tres victorias… tres.
Seis partidos consecutivos ganando, convenciendo y pasando por encima de los rivales.
Todos estos datos se encargan de dejar en ridículo a todo aquel que se empeña en calificar el juego del Sevilla FC como defensivo.
Ahora Konko ya es bueno y tenemos dos laterales derechos de garantías.
Ahora existen otras alternativas que no pasan sólo por el juego directo.
Ahora tenemos centro del campo, extremos, delanteros, defensas… y hasta un entrenador que entiende lo que muchos aseguraban que jamás entendería.
Ahora Monchi ha acertado, no sólo esta temporada, sino quizás hasta la anterior, y hasta los encargados de tomar decisiones lo hicieron con criterio y sabiduría.
Y es que septiembre ha sido un mes para enmarcarlo.
Se ha ganado todo lo que se ha jugado y… se ha jugado como sólo el Sevilla FC, el FC Barcelona y muy poquitos más están en disposición de hacerlo.
Pero a algunos, que aún siguen sentados y sin levantarse de la mesa, septiembre les ha dejado un gran dolor de cabeza.
Un dolor con una gran proporción de escozor producido por no querer bajarse del burro y reconocer los errores que se lanzaron en forma de dardos envenenados.
A más de un ¿periodista? de esta ciudad se le debería de caer la cara de vergüenza después de encargarse de repartir tanta cera y siempre en la misma acera.
Ahora no queda más remedio que agachar las orejas, la pluma… y hasta algo más.
¿Qué le vamos a hacer? Hay quien se dedica durante la semana a hacer recursos que terminan en la papelera y otros… Otros se encargan de convertir un partido de Primera división o de Champions League en un entrenamiento con público y con lluvia de goles incluida.
Y claro, cada uno cuenta, informa o se entretiene con lo que quiere. O no.
Porque algunos continúan sentados en la mesa, delante de un micro perverso o hasta en la televisión local.
Ahora… ¿Os duele la cabeza?
A mí no.
Yo soy del Sevilla.
Y además tengo la suerte de no tener que disimularlo
Nacho Mateos



