por Enrique Ballesteros | 29 Septiembre 2009
Quinta jornada liguera y los dos colosos de la liga siguen sin tropezar. Si luego se considera a la liga española como la mejor del mundo, no será por las alternativas ofrecidas. Un monólogo de dos no ofrece más aliciente, mientras que el resto se pegan por objetivos mucho menores. Una situación que propicia un círculo vicioso. Es decir, Real Madrid y Barcelona están por obligación ahí arriba, fundamentalmente por el dinero desembolsado que ha provocado la exigencia de sus aficionados, alimentados principalmente por los intereses económicos de la prensa que acribillan, a su vez, al lector de a pie. Les invitan a ilusionarse con lo que ya de por sí genera dinero. Se aferran a no perder lectores, en vez de arriesgarse a conquistarlos. Luego se preguntarán porqué el periodismo está en crisis. El valor educativo, en este aspecto deportivo que nos concurre, hace mucho que perdió su valor.
Evidentemente las migajas no interesan al espectador, por lo que la mentalidad conservadora empresarial de este país, esa que rige los medios, no es que pasen completamente de lo que no sea Real Madrid y Barcelona, sino que no le importa lo más mínimo aumentando y explotando una política, que se les puede volver en contra. En contra, si de una vez por todas, el resto de conjuntos ponen el grito en el cielo. Y no lo hacen porque, desde hace dos décadas, los clubes no están dirigidos por sus aficionados, sino por personajes que tan solo miran por el estado de su bolsillo.
Dijo una vez un sabio que la democracia es un invento donde el 51% de tontos se impone al 49% de inteligentes. En el fútbol español es así si hablamos en términos económicos. Incluso si nos referimos al hincha, si damos por hecho que a alguien que no sea seguidor se le considere como tal, del Real Madrid o del Barcelona, porque tienen que decir algo (aceptamos pulpo como animal de compañía). Pero en el tema deportivo, no. Recuerden: el fútbol es un deporte. Dos simples equipos no se pueden imponer, jamás, al resto de entidades que poblan, que dan vida, que potencian y que sustentan desde abajo el fútbol español.
El próximo domingo a las 21:00 horas podemos asistir al obituario liguero. Sevilla-Real Madrid. El Sevilla, un clavo ardiendo, se ha convertido en la última esperanza de aquellos que todavía soñamos con un fútbol justo.
Enrique Ballesteros



