por Jesús Rodríguez | 10 Septiembre 2009

Los de siempre haciendo lo de siempre, ya cansa.
Que no presi, que no son 15. 15 son los que no tenían otra cosa mejor que hacer que ir a reventar un acto del club. Pero no son 15 los que quieren que se quiten las banderas españolas de nuestras camisetas. 15 son los que quieren que, además de quitarlas, pongamos una de Andalucía con una gran estrella roja en la mitad. Esos sí son 15.
Pero los que queremos que desaparezcan las banderas (no una banderita conmemorativa en la espalda sino los banderones que vemos todos los años) somos muchísimos más. Mis motivos son más estéticos que otra cosa. Y es que, lo miremos como lo miremos, el rojo con el amarillo no pega, aunque sean los colores patrios, propios de una época pretérita. Y si ya en batiburrillo metemos el blanco o el negro (como es el caso), apaga y vámonos.
Ni siquiera las selecciones españolas utilizan mucho el amarillo, ni otros países cuyos colores son los mismos (por ejemplo China o Macedonia). Así que no se entiende muy bien el motivo de por qué nosotros tengamos que llevarlo. Lo que digan los de siempre me importa muy poco, como siempre. Pero todo lo que sirva para desunir (vaya, como Jiménez, que coincidencia) sobra.
Qué bonito era cuando todos remábamos hacia el mismo lado…
Jesús Rodríguez



