por Alfonso Gentil | 29 Agosto 2009
El Sevilla FC ha crecido de una forma sostenida en los últimos años. A pesar de que los inicios como S.A. fueron un auténtico desastre. El club “señor” pasó a ser un club devaluado y sin categoría. Comportamientos impensables en presidentes de Consejo con tan elevado nivel social. Consejos de pitiminí. No representaban realmente a este Club.
Cuando se habla del poder del dinero se olvida la accesibilidad que se tuvo, en el momento de la constitución de la S.A., a las acciones. Los que estaban allí, se quedaron con el Club. En el momento actual el Consejo ha modificado su estructura y, aunque en los últimos tiempos ha habido algún comportamiento escasamente sensible con la masa social, existe una progresiva cercanía que creo fundamental para el crecimiento del Club, y hacerse referencia en nuestro ámbito de influencia. El Prestigio y el Talento por encima de todo. Aviso a navegantes para comportamientos equivocados, que la sociedad no olvida jamás.
La gente opina libremente y existe la sensación que su clamor se escucha. Nos comportamos como una sociedad libre. El poder de representación lo tiene, virtualmente, la masa social. Las acciones son las que son, pero no existiría este Club sin sus gentes. La gente sevillista se arroga el poder de opinión. El Consejo dialoga con la Afición a través de sus peñas, de la Asamblea, de las tertulias señeras, de los blogs, de los Medios… El Consejo discrimina y actúa. El poder ha pasado a la voz de la gente buena y justa. (Es un orgullo leer las Columnas Blancas de mis compañeros/as).
El verdadero éxito de este Consejo será el sentarse codo con codo con cientos de sevillistas para escuchar y apuntar. El Presidente coge su lápiz y apunta alguna frase, alguna idea, algún consejo… Doy fe.
Un Consejo de Champions. Una Afición de Champions. Un Sevilla FC de Champions.
Alfonso Gentil



