por Manuel Miranda | 29 Agosto 2009

Uno de los días más esperados por el sevillismo en el verano era el día del sorteo de la Champions, sí el mejor torneo de clubes del mundo y al que no todos pueden presumir de ir.
Seguro que al igual que yo, muchos aficionados estábamos a las seis de la tarde sentados delante del televisor viendo cómo se desarrollaban los acontecimientos.
Primero la elección del mejor guardameta de la pasada edición, y tras ello, empiezan a salir los equipos del bombo 1, es decir, los que según la Uefa han sido los ocho mejores equipos de las últimas cinco temporadas, y ahí estaba ni más ni menos que el Sevilla, por delante de la Galaxia Blanca, de la Juventus de Turín, del Inter o del Lyon. Las papeletas salían, primero el Liverpool, luego otro, nosotros expectantes, y como lo bueno se hace esperar, el Sevilla sale el último de todos los cabezas de serie, encuadrado en el Grupo G.
Poco a poco el sorteo se va desarrollando y van saliendo papeletas, y ay madre mía, el Buitre que es el que iba sacando las papeletas para encuadrar a los equipos en los grupos no ha podido tener más arte. Ha “colocado” en nuestro grupo casi todas las cenicientas del resto de grupos. El Rangers, que de lejos es el peor de todos los del bombo 2, el Stuttgart alemán, y un equipo rumano que no lo conoce ni el tato. Buitre hijo, eres un artista.
Cierto es que a priori todos, o casi, habríamos firmado este sorteo. Cierto es que habrán muchos por ahí que dirán que el Sevilla tiene mucha suerte. Sí, cierto. Pero el Sevilla se ha buscado esa suerte, el Sevilla se ha buscado ser cabeza de serie y no enfrentarse a los grandes “monstruos” europeos.
Pero este sorteo conlleva una gran responsabilidad. Como diría el Presidente, éste Sevilla debe quedar si o si primero de grupo e intentar ganar los máximos partidos posibles, que además supondrían una buena suma de dinero. Todo lo que no sea esto será un fracaso o una decepción.
A partir de ahí, los cruces dirán, y ya nos las veremos contra algún grande de Europa. Que es dificilísimo ganarles, sí. Pero recuerden: el Sevilla tiene al mejor portero de España, al delantero más completo del mundo, al 9 de Brasil, al delantero español revelación, a uno de los mejores extremos del mundo, y a una pareja de centrales de categoría.
Y aunque sea un sueño, este equipo puede llegar lejos, pero claro, si hace las cosas en condiciones y sale a por todas y sin especular. Ahora, si hacemos lo mismo que con la Sampdoria, que con el Bilbao o damos el partido por perdido como hicimos las dos veces que nos enfrentamos el año pasado al Barça, entonces es seguro que los sueños se esfumarán.
¿Cómo se sintieron ustedes ganando la Súper Copa de España al Madrid en el Bernabeu? Pues imaginen si le ganamos esto. Sólo de pensarlo se me ponen los bellos como escarpias. Vamos, que podemos.
Manuel Miranda



