por Fátima Zulategui | 27 Agosto 2009
Tú eres, yo siento; tú acudes, yo voy; tú te alegras, yo vivo; tú aplaudes, yo animo; tu asientes, yo escucho; tú pagas, yo espero; tú ganas, yo triunfo; tú quieres, yo amo; tú coges el tren, yo cojo el avión; tú empiezas, yo sigo; tú te caes, yo me levanto; tú proclamas las victorias, yo enorgullezco las derrotas; tú sabes que existe el domingo, yo necesito el domingo; tú crees, yo afirmo; tú sueñas, yo cumplo; tú abandonas, yo lucho; tú te vas, yo permanezco; tú envidias, yo sonrío; tú vistes, yo llevo; tú me necesitas, yo soy independiente; tú bosquejas, yo actúo; tú haces ruido, yo creo música; tú te apagas, yo echo más leña; tú rozas, yo toco; tú hueles, yo pruebo; tú miras, yo saboreo; tú apareces, yo no me muevo; tú subrayas, yo estudio; tú recuerdas, yo no sé olvidar; tú maquillas, yo soy veraz; tu escondes, yo enseño; tú juegas, yo creo; tú lloras de rabia, yo lloro de amor; tú eres mucho de pocos, yo soy poco de muchos; tú presumes, yo callo; tú eres un intento, yo soy un señor; tú eres mortal, yo soy eterno; tú no sabes de dónde vienes, yo sé a donde voy; tú no conoces al orgullo, yo nací con él; tú no puedes dormir, porque yo te quito el sueño; tú no tienes pasión, yo estoy de luna de miel; tú vas hacia el sur, yo voy hacia el norte; tú estás acompañado, yo estoy formado; tú eliges, yo no me equivoco; tú confundes, yo enamoro; tú eres amigo de la ignorancia, yo ruego no conocerla; tú coges el bolígrafo, yo escribo; tú eres compadecido; yo soy competente; tú visitas cuando ganas, yo nunca falto cuando se pierde; tú te ahogas, yo ya buceo; tú copias, yo pienso; tú vives al acecho, yo vivo sin espejo; tú pruebas, yo acierto; tú no conoces la palabra “afición”, yo te la muestro cada partido; tú inviertes en quimeras, yo ya pagué la hipoteca; tu vives en el ayer, yo busco el mañana; tú no tienes pasado, yo hago historia; tú eres sentimental, yo soy apasionado; tú lo creíste ver, yo vivo con él; a ti te engañaron, a mí me lo contaron; tú eres bético, y yo, soy Sevillista.
Fátima Zulategui



