por Sebas Cardenas | 12 Agosto 2009

Mi amigo Manuel Ramayo dice que no va a los partidos amistosos en verano del Sevilla FC porque no entiende que cobren una entrada. Él considera que deberían ser gratis porque son encuentros donde se hacen experimentos, hay infinidad de cambios que aminoran el ritmo del juego, los jugadores generalmente no están en forma…
Yo sin embargo no estoy de acuerdo. Entre otras cosas porque abrir un campo de fútbol donde se espera la asistencia de bastante gente (sobre todo teniendo en cuenta lo que mueve un club como el nuestro) supone tener que contratar como mínimo, asistencia médica, miembros de seguridad o personal de ambigú. Además, generalmente los partidos se juegan en estadios ajenos al Sevilla FC y quizás a los equipos locales no les resulte tan cómodo tener que buscar a todo este personal extra para cubrir las espectativas.
Ahí justifico el hecho de cobrar una entrada a los asistentes.
Pero lo que no puedo justificar es que hagan negocio con nuestro Sevilla FC de manera descarada. Una cosa es que cobren una entrada de 10 o 15 € a lo sumo y otra bien distinta es que cobren una entrada para un amistoso (por muy buen partido que sea o por mucho prestigio que pueda tener el trofeo de turno) que supere el precio de una entrada para un partido oficial de Primera División.
En concreto, un partido amistoso en el Carranza vale entre 19 y 36 €. Más el desplazamiento (y peaje si procede) de los sevillistas que acudan desde la capital a ver a su equipo. Sinceramente, es un abuso y una forma de hacer caja aprovechándose del nombre del Sevilla FC.
Recuerdo hace dos años en un amistoso en Lepe donde hicieron pagar a cada sevillista 15 € para entrar como varios integrantes de los Biris que viajaron desde Sevilla se quejaron del precio directamente al director de Marketing Manolo Vizcaíno que se encontraba allí y la única explicación que éste dio es que “el Sevilla FC no es responsable de la organización del encuentro”.
Por eso tengo claro que los partidos de verano son un negocio cada vez más descarado. ¿Quién va a pagar 30 € para un amistoso en Cádiz?. Y encima televisado en abierto y estando la situación económica del país como está.
Yo desde luego no. De mí no abusan aprovechándose de mis sentimientos.
No al fútbol negocio. ¡Fútbol para todos, no para unos cuantos!
Sebas Cárdenas



