por Alfonso Gentil | 10 Agosto 2009

Cuando hablamos de muerte súbita nos viene a la memoria el término usado en tenis cuando los jugadores tienen que desempatar en el último set.
En el grupo de menores de 35 años, entre los que están incluidos los niños y adolescentes, cuando se produce un cuadro de muerte súbita y se analizan mediante la necropsia, todas las alteraciones posibles en estos individuos, se encuentra en un 90% de las veces una malformación congénita en el corazón, en el 7% se descubre una miocardiopatía, en un 2% las causas han tenido un origen eléctrico, es decir, por arritmias, y en un 1% otro tipo de causas, como fármacos.
Pero el futbol sevillano conoce ese término de forma diferente. Como un rayo nos ha venido a la memoria el infausto final de Agosto de hace dos años, después de lo sucedido recientemente.
Pero ¿qué es en realidad la muerte súbita?
La muerte súbita es aquella que ocurre dentro de la primera hora del comienzo de los síntomas. Dentro de las muertes súbitas, las más frecuentes son las de origen cardiovascular y están relacionadas, habitualmente, con anomalías cardíacas preexistentes en las que se puede efectuar previamente un diagnóstico
Las causas más frecuentes de muerte súbita relacionadas con la práctica deportiva son las enfermedades cardíacas congénitas en personas menores de 35 años y las enfermedades coronarias en los mayores de 35 años.
El grupo de más riesgo son las personas que se lanzan a practicar deporte sin una buena revisión médica.
El deporte no mata, en lo poco deportista, mata la desidia, el desconocimiento o la falta de precaución. Controle su Presión Arterial. No fume. Conozca su nivel de colesterol. Realice ejercicios físicos periódicamente (p.e.: andar diariamente). Evite las comidas con alto contenido de grasas y controle su peso. No hacer ejercicios luego de una ingesta. Hidratarse antes, durante y después de la actividad realizada. Efectuar un calentamiento previo al ejercicio…,y haga una buena revisión médica.
En la bibliografía se han publicado diversas series de muertes súbitas asociadas al deporte que difieren en cuanto a la población estudiada y al método de estudio. En los deportistas americanos la primera causa de muerte es la miocardiopatía hipertrófica, mientras que en los del norte de Italia la patología predominante es la miocardiopatía arritmogénica .
Se ha publicado recientemente un estudio en España, realizados por médicos forenses vinculados al Instituto de Toxicología de Madrid, donde se encontró 61 casos de muerte súbita durante la actividad deportiva entre 1995 y junio de 2001 con edades comprendidas entre 11 y 65 años. Todos, salvo dos, eran varones y no se encontró ningún caso de muerte de origen extracardíaco. Todos fallecieron durante la práctica deportiva. El deporte asociado a mayor número de casos de muerte súbita fue el ciclismo con 21 sujetos (34,4%), y la edad media fue de 36,5 ± 14,4 años (entre 15 y 65 años). En segundo lugar destaca el fútbol, con 13 casos (21,3%) y una edad media de 24 ± 8,8 años (entre 14 y 42 años). Sólo dos eran deportistas profesionales (un jugador de baloncesto y un corredor de maratón). Las conclusiones del estudio eran:
1. La enfermedad ateromatosa coronaria es la causa más frecuente de muerte súbita en relación con el ejercicio por encima de los 30 años, destacando su asociación al ciclismo.
2. Las principales causas identificables de muerte súbita en deportistas menores de 30 años son la miocardiopatía arritmogénica y la hipertrofia ventricular izquierda severa.
3. También es significativa la fibrosis miocárdica (posible secuela de miocarditis) en jóvenes que fallecen súbitamente haciendo deporte.
4. Más del 30% de las muertes súbitas en deportistas menores de 30 años son de origen indeterminado.
5. Los reconocimientos médicos realizados habitualmente a los deportistas pueden ser insuficientes para el diagnóstico de procesos patológicos que pueden causar una muerte súbita. Merecen especial atención las personas que practican ciclismo de forma no profesional.
En los de origen indeterminado se encuentran las anomalías congénitas de las arterias coronarias y las arritmias de causa genética: síndrome de QT corto, síndrome del QT largo, síndrome de Wolf-Parkinson-White, síndrome de Brugada…, su herencia es de carácter autosómica dominante y predominante masculina.
Desde la introducción de las técnicas de biología molecular podemos estudiar las enfermedades hereditarias La identificación de este gen no sólo permite un diagnóstico y un potencial tratamiento para los afectados por el gen anormal, sino que también permite comprender mejor la fisiopatología y la base molecular de las formas no familiares de la enfermedad.
La cardiología, a pesar de que ha ido incorporando estas técnicas a un ritmo más lento, está ahora completamente sumergida en la biología molecular. El primer gen que fue localizado fue el de la miocardiopatía hipertrófica, en 1989. En los últimos 5 años, se han identificado 4 loci y 3 genes. En los primeros estudios de terapia guiada genéticamente se ha observado que en un futuro próximo los pacientes con síndrome de QT largo recibirán una terapia de acuerdo con su defecto genético. Otras arritmias familiares están siendo estudiadas en la actualidad. Han sido identificados loci en arritmias como bloqueo de rama y fibrilación auricular familiar.
A la velocidad con la que estas técnicas están evolucionando, junto a los impresionantes avances del Proyecto Genoma Humano, se espera poder encontrar el resto de genes causantes de enfermedades familiares en los próximos años
Las implicaciones diagnósticas y terapéuticas de todos estos descubrimientos pueden ser de enorme importancia
Alfonso Gentil



