por José Ignacio Macías | 5 Agosto 2009

No soy un habitual del Foro Oficial de la Página Web del Sevilla FC, pero entrando hace unos días me encontré con un artículo firmado bajo el seudónimo de “Manrey07”, en el que haciéndose pasar por el propio Estadio Ramón Sánchez Pizjuán, manifestaba en primera persona lo frustrado que se sentía ya que últimamente lo tienen abandonado.
Ni que decir tiene que nuestro Estadio tiene ciertas carencias, pero no olvidemos que estamos pendientes de una remodelación a fondo del mismo, que lo van a convertir en un estadio 5 estrellas, para goce y disfrute de todo el Sevillismo. Lógicamente una obra de tal magnitud requiere dar los pasos con mucha mesura, teniendo todos los cabos muy atados, pues hablamos de un presupuesto de muchos millones de euros. Y alabo desde aquí la postura que el Consejo de Administración está llevando respecto al tema, pues me consta que están trabajando sin prisas pero sin pausas. Pero no olvidemos que la situación actual de crisis también influye, y el objetivo de los rectores del Club es que el coste de la obra no tenga ninguna repercusión en el presupuesto ordinario, pues tirando de la historia no se puede olvidar la mala situación económica que nuestro Sevilla FC padeció en la década de los 60, motivada fundamentalmente por la construcción del nuevo estadio inaugurado en Septiembre de 1958.
Pero aún así, afirmar que el estadio actualmente se encuentra abandonado no me parece correcto, y basta sólo con pasar por sus alrededores o entrar a su interior y comprobarlo. Entre algunos de los detalles que demuestran que el Consejo de Administración sigue pendiente del estadio podemos citar los siguientes:
- Tras la finalización de la pasada temporada se procedió al pintado de la fachada en su parte baja.
- Durante este verano se ha colocado un nuevo sistema de tornos exteriores en casi todas las puertas de acceso, lo que ha conllevado incluso la sustitución de algunas de ellas, obra que ya está finalizada y tan sólo pendiente de la pintura y rotulación de las mismas.
- Se ha retranqueado hacia atrás el estacionamiento de las unidades móviles de televisión en la explanada de Gol Sur, lo que a partir de ahora deja más cómodo el flujo de personas por delante de las puertas “Cruzcampo” y 5A, ya que hasta la fecha pasar por allí los días de partido era un poco agobiante.
- Se han colocado tanto en las galerías interiores como en la fachada, croquis con el plano del estadio, en donde aparte de la zona y tribuna, también especifican el sector, dato que también va incluido en los carnets de socios y entradas de público, y que es de agradecer sobre todo por los que vienen de fuera.
- Se está procediendo a resanar la parte baja de la Tribuna Alta a lo largo de todo el perímetro del estadio, y así evitar que el público que se sitúa debajo de las mismas sufra las molestas goteras los días de lluvia.
- Se han reformado en su interior los palcos VIP, tras asumir el Sevilla FC nuevamente su explotación.
- Se han sustituido las lonas móviles de protección en los túneles de vestuarios.
- Y si nos referimos a la temporada pasada, se construyeron nuevos aseos a lo largo de toda la segunda planta del estadio.
- Y he querido dejar para el final el tema del césped, pues durante la disputa de los partidos de la “Peace Cup”, y tras ser plantado de nuevo al final del ejercicio anterior, no presentaba el mejor aspecto incluso despidiendo arena en algunas zonas. Pero espero que estando detrás de ello el amplio equipo de profesionales que se han encargado de ello, eso sea una parte más del proceso y que el día 21 de Agosto en el II Trofeo Antonio Puerta, y el fin de semana del 12/13 de Septiembre en el primer partido de liga como local, nuestro césped sea un autentico tapete.
Por ello, decir que el Estadio se encuentra abandonado no me parece justo. Aunque por supuesto hay muchas cosas susceptibles de mejorar, y que redundarían en una mejor imagen. Por citar alguna, sugiero desde estas líneas la sustitución de gran parte de los asientos de la Tribuna Alta de Gol Sur, muchos de los cuales han ido perdiendo el color, y no ofrecen la mejor imagen.
José Ignacio Macías



