por Pedro González | 12 Julio 2009

Bueno, pues ya parece que estamos, de nuevo, otra vez aquí.
Con los renocimientos médicos de los integrantes de la plantilla sevillista, aún, quizás, pendiente de algún refuerzo más, con Jesús Gámez a punto de firmar, se inicia una temporada más.
La 2009-2010 nos espera y nosotros la esperamos con ansias de que comience pronto, porque las ganas de fútbol, de volver a ver a nuestro Sevilla F.C., están en todo lo alto.
Ilusionante, a priori, como todas. Aunque este año haya sido corto en fichajes, sólo Zokora está confirmado por ahora, digo que ilusionante. Nos esperan tres competiciones. Champión, nada mas y nada menos, Liga y Copa del Rey. Ilusión reflejada en la renovación de los carnets, las colas para poder presenciar, una vez más, a los nuestros. E ilusión que, sin duda, se verá en los partidos amistosos de preparación, antes de una cita un poco mas seria, como será la Peace Cup.
El intermedio de las vacaciones, la canícula, ralentizan y adormecen los deseos semanales de ver en acción a nuestro equipo. Adormecen, cómo no, las controversias que la temporada pasada generaron el fútbol que practicamos, el trabajo realizado por algunos futbolistas, el agravio comparativo arbitral con los “grandes”, la malévola prensa….etc.etc. que pasan a un segundo término y quedan difusos en el recuerdo, por el ansioso deseo de ver en acción al Sevilla F.C. Un año más se me pone la carne de gallina, me vuelvo a ilusionar esperando ver a los míos.
A nivel personal no conozco ni una temporada que no haya sentido esa ilusión renovada. Año tras año, me decía, nos decíamos, que esta temporada sería, por fin, la nuestra. Afortunadamente, los sevillistas hemos vivido dos temporadas imborrables, inigualables, con las metas mas díficiles de imaginar conseguidas, con la sensación íntima y profunda, de haber logrado ganar algo -y vaya lo que ganamos en quince meses- y poder irnos al tercer anillo con algo que contarle a los que allí nos esperan. Esa felicidad íntima y personal, tan díficil de creer, que si echamos la mirada atrás, parece hasta mentira. Un sueño feliz que los sevillistas hemos vivido despiertos.
Todo esa ilusión de volver a repetir los éxitos de hace poco, añadida a la que se genera con la llegada de la nueva temporada, nos lleva prendidos a seguir a los nuestros una vez más.
Pero toda nuestra ilusión, la ilusión de la fiel hinchada sevillista, se queda en pañales con la que hoy tendrán cinco canteranos que han obtenido el premio a su magnífico trabajo en distintos equipos de nuestra cantera, con el regalo, más que merecido, de ir a hacer la pretemporada con el SevillaF.C. Un sueño hecho realidad.
El onubense José Carlos, Carreño, Juan Martín, Rodri y José Gómez Campaña. Todos los sevillistas, excepto aquellos fieles que siguen el día a día de nuestra cantera, saben quiénes son:
Los tres primeros son más conocidos, juegan o han alternado Sevilla C y Sevilla Atlético. Pero los otros dos, si que han sido la gran sorpresa de los que seguimos la cantera.
De Rodri ya conocemos algo. Ha sido, sin duda, la revelación de la Copa del Rey de Juveniles, máximo goleador y un jugador que, si tenemos paciencia, nos dará muchas alegrías en el futuro. Porque enorme es el futuro que tiene por delante el bueno de Rodri. Creo que en el barrio donde vive, La Motilla, han tenido que agrandar las calles para que pueda pasar, pues, seguro, que la ilusión que debe llevar en su menudo cuerpo, le impedirá moverse con soltura por sus calles.
Siento no poder decir nada importante de José Gómez Campaña. Decir algo de mi cosecha. Y confieso mi ignorancia de cómo es como futbolista. No lo he visto en directo. Pero me basta con lo que he escuchado de los que trabajan en la cantera sevillista; que hablan y no paran de la calidad que atesora el cadete. Si Señores, la temporada pasada fue cadete, y la que viene será su primer año juvenil. Confianza en él deben tener los responsables de la cantera, el Director deportivo, Monchi y el entrenador del primer plantel, Manolo Jiménez, para querer ver directamente al futbolista en acción.
¿Cómo será la ilusión de este chaval? ¿que dimensión tiene? ¿Habrá podido dormir estos días? ¿A qué niveles de nerviosismo habrá llegado?. O es quizás, un chaval tranquilo que se toma esta experiencia como un paso más en su prometedora carrera deportiva. Creo que no, creo que alguién que ha estado semana tras semana pisando la Ciudad Deportiva, jugando con el cadete, un niño casi, no cabrá en sí de gozo. Y y me lo imagino expectante, quizás tímido y cortado, abrumado, quizás, ante la enorme experiencia que va a vivir. Y me gustaría ver la cara que pondrá cuando se encuentre con los jugadores de la primera plantilla, quién le asignarán como compañero de cuarto, como vivirá el momento de vestirse en el mismo vestuario de sus ídolos. Cuanta y cuanta ilusión en un chaval de diécieis años. Un sueño que él va vivir despierto. Bendita, bendita ilusión, que no tiene parangón con la nuestra.
Desde aquí mi enhorabuena a todos y el deseo de que la experiencia con la primera plantilla os sirva para mejorar en todos los niveles. Ánimo y mucha suerte.
Pedro González



