por Agustín Embuena | 5 Julio 2009

Hoy el sevillismo en general, se ha desayunado con una mala noticia. La Fiscalía Anticorrupción, dentro de las diligencias que sigue sobre las conocidas circunstancias que rodearon la gestión del G.I.L y de su fundador, el fallecido ex alcalde de Marbella en dicho municipio malagueño, ha decidido encausar a nuestro Presidente José María del Nido, entre otros, como Julián Muñoz o José Luis Roca.
Se piden para él, por supuestos delitos, penas de prisión e inhabilitación para presidir sociedades y dado el excesivo gusto que la opinión pública tiene últimamente por lo morboso y visceral, mucho me temo, que a Don José María le queda un verano movidito.
Es por eso, que desde ya, solicito por parte de todos los que sentimos los colores del equipo de Nervión, que en aras a un Derecho Fundamental e inalienable, como el de la Presunción de Inocencia, hagamos causa común con quién, con su acertada gestión, ha llevado a nuestro club a cotas impensables.
Como licenciado en Derecho y con su dilatada experiencia legal, le sobran mimbres para aclarar cualquier cuestión sobre la que el Sistema Judicial le requiera y no he de ser yo quién sufra por esta circunstancia. Lo que si me preocupa, es el daño colateral que dicha situación, pueda acarrear a la Entidad Deportiva que de tan magnífica forma dirige y que a mí, como aficionado y sevillista es la que más directamente me afecta.
A pesar del laicismo imperante, en pro de nuestra calidad humana, no deberíamos dejar caer en olvido el consejo evangélico <<No juzguéis y no seréis juzgados>>. Dejemos que los hechos discurran por sus cauces y no caigamos en la trampa de entrar al trapo de los maledicentes.
Ante nosotros, se abre una etapa esperanzadora de preparación para la próxima temporada liguera. Radio macuto y ese amigo con contactos, ese informador privilegiado que todos tenemos, pronto empezarán a sacar nombres que vayan llenando la bolsa de posibles fichajes.
Muchos, incluso parecemos aficionados a la filosofía, de tanto que hablamos de descartes y poco a poco, las tertulias de chiringuito y velador se van llenando de opiniones, críticas más o menos constructivas y un deseo común: que nuestro Sevilla siga siendo uno de los grandes.
Pues eso ¡Que no decaiga! Aprestemos nuestro ánimo a sobrellevar las incidencias y aparentes despropósitos que el mundillo del fútbol arrastra y demos a cada cual lo suyo. A nuestro Presidente, nuestros mejores deseos para que este mal trago pase pronto. A los envidiosos, la caridad de nuestra indiferencia y a todos y cada uno de los que sentimos nuestros colores, la seguridad de que detrás de toda tormenta, siempre llega la calma.
Agustín Embuena



