por Francisco Borrego | 3 Julio 2009

El Manchester ofrece 46 millones de euros por Agüero (AS)
La oferta inicial del Milan por Luis Fabiano no superará los 18 millones (Marca)
En este primer asalto de esta atípica pretemporada, me mueve a la reflexión y a escribir unas líneas sobre los dos titulares que encabezan el Detalle. De sobra son conocidos los objetivos propuestos por Atco. de Madrid y Sevilla, FC. Los dos estarán litigando la próxima temporada por uno de los cuatro puestos de Champions, amén de los que se puedan poner a tiro en Liga y Copa.
Sorprende, por tanto, la cuantía que ofrecen por el delantero del Atlético y por el del Sevilla, FC. máxime cuando el brasileño se ha proclamado el máximo goleador de la Copa Confederaciones y el argentino, siendo un gran goleador, se mueve a la sombra de Messi.
Sorprende que cuando se trata de tantear a un jugador del Atlético, su presidente, siempre con la escopeta preparada, sale abortando cualquier noticia sobre el particular, aunque sea un globo sonda para calibrar la intencionalidad del club sobre el particular.
Sorprende que en nuestro Sevilla, FC, la callada por respuesta permita todo tipo de especulaciones y rumurologia, siendo la principal comidilla de periodistas con ganas de encabezar cruzadas absurdas de desestabilización y otras consignas dadas desde sus correspondientes jefaturas. Y permita, igualmente, que los aficionados estemos con el corazón en un puño esperando acontecimientos y deseando que, a no ser una oferta irrechazable, el jugador se quede en nuestras filas dado todo lo que nos jugamos y lo que nos ha costado adaptarlo a nuestra disciplina.
Si una cosa funciona para qué cambiar. Si hasta ahora la delantera ha tenido un comportamiento ejemplar, permitiendo que el Sevilla, FC obtenga unos registros inmejorables, por qué hemos de deshacer lo que mejor funciona en el equipo. ¿Por qué otros equipos, de inferior caché del que hoy ostenta el mejor del Sur de España, se blindan y luchan para que lo mejor que tienen siga perteneciendo a su disciplina, y nosotros estamos siempre abiertos a todo? Si hasta ahora nos ha ido bien este tipo de política, puede que un día se nos vuelva en contra y no alcancemos los objetivos propuestos y vengan las lamentaciones y las miradas buscando posibles culpables.
Sé que esto que digo no pasa desapercibido por nuestros máximos dirigentes, pero los titulares de las ofertas que se presentan en uno y otro club da para escribir páginas enteras. Sí, argumentos los tenemos todos muy presentes. Luis Fabiano tiene 28 años, presenta un cuadro mental que a veces es difícil sobrellevarlo, es difícil retener a un jugador cuando se deja querer… Si, pero nos ha costado mucho adaptarlo a nuestro juego para que ahora que está en un momento óptimo, nos deshagamos de él a las primeras de cambio, máxime cuando a los demás les sucede lo mismo y se esfuerzan hasta lo imposible por retenerlo en sus filas.
Aunque en este sentido, me consta que el crecimiento que hemos alcanzado obedece a esta forma de actuar, la dirección deportiva debe analizar los pros y los contras a estas alturas, porque luego si el sustituto no obedece a las expectativas, se argumenta que viene de una liga distinta, que la adaptación es complicada… etc. etc. Total una temporada en blanco y a esperar la siguiente, cuando antes habíamos logrado todo esto con quien dejamos marchar por una cifra asequible o irrechazable.
Y estamos hablando de un jugador que viene ya de vuelta, no es el caso de Daniel Alves, que lo único que pretende es hacer el contrato definitivo de su vida, pero debe reconocer que pertenece a la disciplina del Sevilla, FC y no ponerse en el cartel y dejarse querer, obnubilado por los fastos de Florentino y, posiblemente, de un representante con ganas de pescar en río revuelto.
No me gusta, no me gusta que pretendamos SER GRANDES desprendiéndonos de jugadores importantes para seguir en la dinámica de crecimiento. Esta temporada, aunque la hemos finiquitado excelentemente y con un notable alto, no deja de tener ciertas lagunas. El equipo se ha resentido en el centro de campo, porque lo mermamos con los que se fueron y los que vinieron no han rendido lo esperado, tal vez por las causas que he apuntado anteriormente. Veremos la siguiente temporada si su categoría era lo esperado. El lateral derecho, por lesión o por inadaptación, igualmente se nos ha quedado cojo, hasta el punto de sustituirlo por un jugador que ha puesto todo de su parte, pero que sus limitaciones eran las que eran. Prueba de esto es hoy su traspaso a otro club. Sí, sí, Daniel Alves era insustituible, pero debimos estudiar bien este particular para que no se notara tanto.
Y así podría argumentar otras realidades que, dado el incuestionable resultado obtenido están calladas, siguen ahí y se intentan minimizar a la vez que poner el remedio oportuno, lo que me carga de argumentos en lo que apunto sin ánimo de zaherir ni de criticar por criticar.
Terminar quisiera no olvidando el motivo de esta reflexión. Las ofertas que se realizan con uno u otro jugador permite pensar que parece que nos toman por memos y eso no es una característica de club grande que juega este año la mayor competición europea y que está en el mejor de los escaparates posibles.
Por tanto, una duda me asalta con cierto temor que me da pie para hacer las preguntas necesarias y que posiblemente estén en boca de todos los aficionados. Si para incorporar a Zokora a nuestra disciplina nos está costando tanto, porque es lógico que el club de su procedencia quiera cobrar por él lo máximo posible, dado como está el mercado y porque luego tienen que cubrir su sitio con otro de semejantes características para que el equipo no se resiente… ¿merece la pena deshacernos de un jugador como Luis Fabiano que te permite una cuantía de goles importantes, para incorporar a otro jugador que aún está por calar? ¿No sería más barato y beneficioso para el club tener al jugador contento mejorándole su contrato y dar una imagen de Entidad distinta y fuerte?
Francisco Borrego



