por Jesús Rodríguez | 16 Junio 2009
Andan en otras aceras mascullando un golpe de estado en toda regla. Con el calor que hace para dar un golpe de estado. Quita, quita, ¡qué pereza!, con lo bien que se está en casa con el aire acondicionado. Dicen que aquel que antes era tan bueno, tan gracioso y tenía tantos millones ya no vale, que hay que cambiarlo por otro o por otros, que tengan menos millones pero que sean más puros, más íntegros, como si los mismos golpistas no se hubieran regocijado anteriormente en la gracia y el salero del Tirano de Jabugo (con lo bueno que está el jamón y el daño que le están haciendo con el nombrecito de la calle).
Incoherencia señores, incoherencia. Cuando la pelota entra y vamos a Europa, olé, olé y caracoles (muy típicos de la época). Pero cuando ya no mola, pues a berrear. Porque ni teniendo un monstruo dentro tan importante se preocupan sólo de ellos mismos y buscan en el Sevilla F.C. el referente de la envidia, ‘el quiero y no puedo’ de la existencia. Atrás quedan ya, para nosotros, los años de la inestabilidad social y Dios quiera que tarde muchos años en volver, porque esto afecta a todos los clubes y ejemplos claros tenemos recientemente en España (Valencia, Real Madrid, Barcelona, Mallorca, Español, Atlético de Madrid…). A día de hoy, los modelos más envidiados son los de Sevilla y Villareal, por algo será. Pero cuando veas las barbas de tu vecino pelar…
Y se preguntarán: ¿Qué hace este tío escribiendo sobre estas cosas? Es el calor, que no me deja pensar bien. Eso y la paz social. En un club tan ‘aburrido’ como el nuestro, el problema es sacarle un milloncejo más al ‘Totenjan’ a cuenta de la que liaron con JuanDollar Ramos o sondear el mercado en busca de ese mediocentro que, de verdad, hace falta. Y yo no sé que pensaran, pero yo me aburro. Quiero carnaza. Quiero himnos de Champions, quiero debates sobre jugadores y entrenadores, quiero controles espectaculares, quiero goles y quiero fútbol. Quiero que España gane la Confederaciones y si no que la gane Luis Fabiano. Quiero que Pau se traiga ya ese anillo que ha ganado (que no veas si son horteras los americanos con los trofeos). Quiero que Alonso gane alguna carrera y que Nadal revalide ‘Güinbeldon’ (qué malo soy para el inglés). Y quiero que se vaya ya este calor insoportable. Y puestos a pedir, si se me cumple todo, pues que siga un par de añitos más el Tirano de Jabugo, que a este paso, los hace desaparecer.
Jesús Rodríguez



