por Sebas Cardenas | 4 Junio 2009

Ya cantaba El Canto del Loco en su album “Estados de Ánimos” la necesididad de disfrutar, olvidarse de discusiones y remar en una misma dirección con un solo motor.
Me da la sensación de que muchos sevillistas han disfrutado más con el descenso del Betis que con el tercer puesto de nuestro Sevilla FC. Un puesto que, no olvidememos, hace posible que nuestro equipo dispute la Champions League de manera directa por primera vez en sus más de cien años de historia (conviene recordar que cuando jugó la Copa de Europa a mitad de siglo lo hizo de rebote quedando segundo tras ganar la Liga el Real Madrid siendo el campeón de la edición anterior del torneo europeo). Por no hablar del éxito que esto supone no sólo en el fútbol sevillano sino también en el fútbol andaluz.
El sevillismo está inmerso en una nube de éxitos cosechados en los últimos años que de alguna manera impide disfrutar pausadamente de lo que se está consiguiendo. No es lo mismo empacharse de jamón una tarde que comer jamón periódicamente y disfrutar de su tocino. Y parece que hemos tenido que comer manjares de otra comarca para volver a disfrutar del placer de una buena comida. No está mal, si no fuera porque nuestros productos son mejores.
Y yo me pregunto… ¿tiene sentido que alguno tenga que disfrutar con las desgracias del vecino cuando en casa tiene todo lo que necesita para ser feliz?.
Seguramente no. Es importante volver a disfrutar de lo que tenemos, de lo que somos, de lo que hacemos y de lo que nos miran. Hay que volver disfrutar de lo más importante: de ser sevillista. Porque si no lo hacemos ahora puede que sea demasiado tarde cuando queramos darnos cuenta.
Sebas Cárdenas




