por José Ramón Penella | 3 Junio 2009
“La prioridad única, la que está por encima de todas las cosas, es que el filial sea el último y soñado escalón de los futbolistas canteranos antes de subir, si es posible, al primer equipo.”
Ramón Rodríguez Verdejo – Director deportivo del Sevilla F.C. -
Con esta lapidaria y acertada frase, nuestro máximo responsable en materia de planificación deportiva, resumía de forma categórica lo que el Sevilla At. debe ser dentro del organigrama fubolístico del Club, aseveración que, sin embargo, contrasta con el “fracaso” clasificatorio que, de igual forma, el propio Monchi reconoce, en consecuencia, ¿cómo catalogar la temporada del filial?, ¿de éxito o de fracaso?, ¿sería planteable un cambio en su filosofía?.
Si nos atenemos al número de jugadores que han llegado a debutar con el primer equipo, esta máxima debería darse como más que cumplida: Perotti; José Carlos; Armenteros; Fernando y Pukki, sumados a los Carreño, Hugo y el portero Juan Martín que llegaron a ser convocados aunque no llegaron a disputar ningún minuto.
Por definición, un filial, sobre todo en este último escalón, debe estar formado por aquéllos jugadores que por su proyección en las propias categoría inferiores, ha demostrado que puede o debe estar preparado para dar el salto al primer equipo, sin embargo, es por su juventud y más en una categoría tan exigente y ya profesional como la Segunda División española, ello supone un serio hándicap a la hora de afrontar los partidos, de hecho, quizás uno de los motivos más repetidos desde todos los ámbitos es que, por esa bisoñez futbolística, difícilmente es compensable, resultadísticamente hablando, con la calidad que a la mayoría de ellos se les presupone.
Víctor Orta, mano derecha de Monchi, ha declarado que el Sevilla At. ha conseguido un “producto” futbolístico que difícilmente se puede encontar hoy en cualquier liga europea, jugador joven con experiencia profesional, es decir, que gracias a que el Sevilla F.C. ha contado durante dos temporadas con un segundo equipo profesional cuenta, a diferencia de la mayoría de equipos europeos, con una serie de jugadores mejor formados futbolísticamente y que, como resultado, el futuro “salto” al primer equipo se verá radicalmente suavizado, razonamiento completamente lógico.
Con todo esto, ¿qué conclusión final debemos sacar?. Por un lado, se entiende que un filial tiene como fin el estar formado por jugadores jóvenes con proyección y que cuanto más alta sea la categoría en la que milite mejor será su formación, ahora bien, el “precio” que hay que pagar, esta temporada es el ejemplo, muy probablmente sea la pérdida de categoría.
¿Y porqué no una solución intermedia?
La temporada anterior, con muy buen criterio por parte de la dirección deportiva, contraviniendo las propias “leyes” del filial, se contó con jugadores más veteranos premiando así, el esfuerzo que, durante varias temporadas esos jugadores habían realizado para conseguir el ansiado ascenso a la Segunda División, jugadores que, seguramente, la propia dirección deportiva sabía que no iban a poder llegar al primer equipo pero que, con su concurso, contribuyeron decisivamente a la permanencia del filial por segundo año consecutivo, dándole ese grado de “veteranía” tan necesario en esta categoría.
¿Alguien cree que este año estaría Perotti, por señalar a uno, en nuestro primer equipo si la temporada pasada nos hubiésemos tenido a aquéllos insignes “veteranos?, ¿porqué la temporada próxima esos otros juveniles o jugadores del “C” que vienen despuntando no pueden seguir mejorando su formación futbolística cómo lo han hecho en ésta los que los han precedido en esta categoría profesional?, ¿porqué ahora otros se beneficiarán de ese “producto” futbolístico que clasificatoria y económicamente tanto nos ha costado?, ¿no es preferible “sacrificar” cuatro o cinco fichas por temporada que aporten esa veteranía necesaria gracias a la cual muchos otros jóvenes se verían beneficiados en su formación al poder hacerlo en esa Segunda División?.
Y no, no me vale esa manida frase de que “…en cualquier categoría del Sevilla At. han salido grandes jugadores…”, seguirán saliendo, por supuesto, no me cabe la menor duda, lo que me pregunto es que con qué nuevos Perottis o internacionales juveniles podríamos haber contado en el filial del año que viene y que no los vamos a poder disfrutar, nadie duará que ese tipo de jugadores nunca ficharían por un Segunda B.
PD: Si bien el tema de la veteranía me ha parecido un factor determinante en los resultados clasificatorios del filial esta temporada, evidentemente no ha sido el único, la composición de una plantilla siempre es importante la cual creo que merece también una reflexión aparte siempre bajo mi punto de vista de simple aficionado, igual de interesante que el analizar la supuesta rentabilidad o no del equipo en esta categoría.
José Ramón Penella



