por FJ Carrasco | 20 Mayo 2009
Nos quedamos sin casta en el equipo y eso no puede traernos nada bueno.
Tras la marcha de otro de nuestros más grandes futbolistas ya no de la última era sevillista, sino de toda la historia de nuestro club como es Javi Navarro, el equipo se queda sin ese hombre que con sólo una mirada pone en su sitio a todo el equipo.
Como bien dice Antonio García Barbeito en su artículo de este blog, el fútbol necesita al artista y al gladiador en el mismo equipo, pero yo me atrevería a ir más allá y diría que el artista no sería nadie sin gladiadores a su alrededor. No veo yo un equipo de once artistas. Y para apoyar esta teoría, miro poquísimos años atrás y veo en mi equipo a Pablo Alfaro, Javi Navarro, David Castedo y Pep Martí. Todos ellos pundonor, corazón, rabia, presión, aliento a los suyos, siempre encima del árbitro…, y acordaros como nos iba, como nos fue.
Dicen que el Sevilla Fútbol Club de esta temporada no ha enamorado con su juego y eso, ocupando el tercer puesto de la Liga desde hace tantas jornadas hasta ahora, como que me da igual o que me da lo mismo. Pero sí que es innegable que hay partidos, de esos llamémosle “pesados”, en los que uno busca la figura del jefe del equipo, del que manda dentro del campo en sevillista, y no lo encuentro. Hay que saber cuándo y cómo arengar a los suyos y protestarle al árbitro o a los contrarios, con qué intensidad, con qué sentido, en qué circunstancia. Y esto es lo que dominaban los jugadores sevillistas anteriormente citados.
Ver a Pablo, Javi o Pep con los ojos inyectados en sangre en momentos determinados era tranquilizador para la grada, porque le transmitían su rabia a todo el equipo y, lo que es aún mejor, a toda la afición. Si se perdía, sería porque el otro equipo o era más bueno que los nuestros o es que tuvo más puntería cara a puerta, pero Pablo, Javi, Pep, Castedo… nunca dejaban que el equipo se fuera a la caseta al término de los noventa minutos con la sensación de que se podía haber hecho algo más.
Yo, como aficionado de a pié del Sevilla Fútbol Club, echo de menos ese tipo de jugadores en mi equipo de hoy día y pienso que no es que sean necesarios, es que son fundamentales, principalmente para momentos en los que hay que darlo todo o te quedas fuera, como nos pasó contra la Sampdoria, como nos pasó en Bilbao o como nos ha pasado con algún que otro partido durante esta Liga.
Tíos que tiren del carro.
Gladiadores que les pongan las pilas a los artistas.
A ver si vemos algunos en nuestro equipo la temporada que viene.
A todo esto, gracias a Don Francisco Javier Vicente Navarro. Nuca le olvidaremos y siempre le echaremos de menos, aunque espero volver a verlo con el escudo de mi equipo, el suyo por el resto de su vida, otra vez en el pecho…
FJ Carrasco



