¿Afecta la subida de IRPF al fútbol?
Por Álvaro Yanes | 24 Enero 2012 | 2 Comentarios |
Aunque el ambiente en sevillista está más preocupado (como no puede ser de otra forma) por la tabla clasificatoria, las entradas y/o salidas de jugadores, Marcelino, situación del Presidente, resultados y demás, los lectores de este blog bien saben que algunos de los que por aquí escribimos gustamos hacerlo sobre cuestiones que no se suelen tratar en nuestra extraordinaria blogosfera. Temas que, en principio, parece que sólo pueden afectar tangencialmente a nuestro querido club pero que en realidad tienen una incidencia práctica evidente. Porque en el fondo todo se circunscribe a dinero: cuanto más se disponga, mejores profesionales puede haber en la entidad y cuanto más haya que apretarse el cinturón, más difícil es la situación de la misma. Además, y como pudimos comprobar en la pasada Junta de Accionistas, la situación económica de la institución no es preocupante (comparándola con el entorno, obviamente) pero el malabarismo contable que hubo que articular para presentar resultados positivos (tirando de los cacareados fondos propios) unido al lamentable hecho de que la situación en la tabla nos da bastantes papeletas para, por tercer año seguido, quedarnos fuera del salvavidas económico que es la Champions, nos invita aun más a comentar cualquier cuestión económica que pueda resultar concerniente al club. En este sentido la subida de IRPF decretada por el nuevo Gobierno y su incidencia en distintas situaciones que pudieran darse serán el objeto del post.
Antes que nada, y como diría el maestro Reguera, ubicamos la acción.
Aunque hasta el próximo mes no notaremos la incidencia práctica de la subida, de sobras es conocida por todos la medida adoptada por el Gobierno según la cual se crea una tabla paralela y acumulativa a la escala ya existente de tal forma que, dependiendo los tramos de renta, se incrementan los tipos de forma progresiva según ingresos pudiendo llegar hasta el 7% más
Por otro lado está el régimen especial de impatriados (la conocida como Ley Beckham). Con dicha norma los extranjeros que vinieran a trabajar a España tributaban al 24% durante seis periodos impositivos. Esta norma varió en 2010 ya que se realizó una modificación normativa por la que se excluyó de la misma a los que ganaran más de 600.000 euros. Sin embargo se respetaron “los derechos adquiridos” a los extranjeros que vinieron a España y firmaron su contrato antes de dicha modificación, de tal forma que se les mantuvo el 24% de tributación con independencia de sus emolumentos (tras la reforma del mes pasado el 24,75%). O sea, que Lautaro Acosta tributa este año al 24,75%, porque aunque gana más de 600.000 vino en 2008, y Trochowski no se puede acoger a ella por lo que tributa a tipo máximo.
¿Cuál es el problema principal de las subidas de impuestos? Pues que aunque con la ley en la mano no tiene sentido hacerlo así, todos sabemos que en fútbol muchos de los salarios se pactan en neto, esto es, tras impuestos que son asumidos por los clubes. Por tanto las brutales subidas recientemente aprobadas en IRPF (recuerdo, del 7% para los futbolistas) van a ser asumidas en muchos casos por las maltrechas economías de los equipos. Luego iremos a ello. Primero veamos como cobra un futbolista para terminar de situarnos.
En la jurisprudencia encontramos de todo sobre polémica de sociedades interpuestas, paraísos fiscales, cesión de derechos de imagen y demás instrumentos para paliar la carga fiscal. No aburriré (aún más) al personal con ello ni me adentraré en felonías varias. Desde hace unos años la norma aceptada es la famosa regla 85/15 y pensemos que todo el mundo la cumple
- Como máximo el 15% de los emolumentos se puede cobrar como derechos de imagen. Esto tributa ahora, como regla general, al 21% pudiendo llegar hasta el 27%.
- El 85% restante, es renta del trabajo normal. Tras la subida de tipos, en Andalucía (esa es otra, porque cambia según la CCAA), tributan al 55% en lugar del 48% que teníamos hasta el pasado diciembre.
¿Esto afecta a nuestro fútbol? Claro que afecta. Ha salido en los medios, por ejemplo, el tema de la renovación de Eric Abidal la cual se encuentra enquistada. ¿Quieren el motivo?. Abidal tenía el 24% de tributación hasta este año ya que su contrato se firmó con la Ley Beckham en plena vigencia. Ahora, si renueva, tributará al 56% (en Cataluña hay un punto más que en Andalucía). Como con números todo está más claro, inventemos un ejemplo. Imaginemos que Abidal ganara 3 millones brutos y que pidiera lo mismo por renovar
- Hasta ahora en neto gana anualmente 2.280.000 (tributaba al 24%)
- Con su nuevo contrato, cambia su régimen fiscal. Por tanto, si renueva por lo mismo, en neto ganará 1.320.00 (tributará al 56%).
- En cambio, si se va (por decir algo) con Eto’o y Roberto Carlos se llevará limpio justo el doble, esto es 2.640.000 euros ya que la tributación para impatriados en Rusia está en el 12%.
En resumen que para que Abidal gane lo mismo en Rusia que en el Barça, el equipo culé deberá pagarle el doble. ¿Ven la importancia del tema? ¿Se entiende por qué no es cuestión baladí?
Y donde digo Abidal y Barcelona piensen ustedes, por ejemplo, en dos jugadores mitos de nuestro club. D12S termina contrato el próximo junio y en ningún lado se ha escuchado que se les haya planteado renovación ni siquiera a la baja. Metan en una coctelera su actual rendimiento deportivo, que el año 2012 será su séptimo periodo impositivo en España y que tiene que pasar de tributar del 24% al 56% por lo que, para que gane lo mismo, el club tendría que pagar el doble. Y todo ello en su cuesta abajo deportiva.
O, por ejemplo, el caso de Escudé al cual le resta un año de contrato. Escudé firmó en enero de 2006 por lo que el 2011 es su sexto periodo impositivo en España por lo que finaliza su periplo beckhamniano. En 2012 pasará de tributar al 24% al 56%. En números, inventándome cifras y poniendo supuestos distintos (neto vs bruto):
1. Si Escudé tenía firmados 2 millones brutos, el futbolista ganaba 1.520.000 euros. En 2012, en cambio, ganará 880.000.
2. Si Escudé ganaba 2 millones netos, al Sevilla el futbolista le cuesta 2.480.000 euros. En 2012, en cambio, le costaría 3.120.000 euros.
Todo ello propicia que, en mi opinión, no resultare muy arriesgada una hipotética apuesta que sitúe a estas dos leyendas vivas del sevillismo fuera de la liga española el próximo verano
El gasto en fichas, sueldos y salarios del Sevilla oscila entre 50 y 60 millones de euros anuales. En todas aquellas que estén pactadas con el jugador en neto, que hay más de una, habrá que incrementarle un 7% que no es ninguna tontería. Y todo ello sumado al hecho de que los ingresos en Europa y Copa del Rey de este año son inferiores a lo presupuestado, que los ingresos por la venta del Merchandaising han bajado, que los ingresos por abonos y entradas son inferiores a lo presupuestado, que no hay patrocinador por la camiseta, etc.
Y después hay gente que se pregunta dónde está el dinero, que porqué se ficha a través de dudosos fondos de inversión y que se extraña cuando en el Sevilla se vende hasta el escudo.








